Foto/Ever Mercado
Detrás de las cifras de inversión, las mesas de diálogo y las políticas públicas de la Secretaría Distrital de Gobierno hay historias de vida que palpitan y transforman la ciudad. Una de ellas es la de Juan Manuel de Jesús Palacios Luna, actual subdirector de Asuntos para Comunidades Negras, Afrocolombianas, Raizales y Palenqueras (NARP).
Nacido en el Chocó, un territorio donde lo público y lo comunitario se entrelazan de forma indisoluble, Juan Manuel llegó a Bogotá con el sueño de aportar al desarrollo de su región. Hoy, este economista de la Universidad Nacional, magíster de la Universidad EAFIT y doctor en Ciencia Política de la Universidad de los Andes lidera una de las agendas de inclusión más importantes de la capital.
A propósito del Mes del Padre, y como parte de una iniciativa del secretario de Gobierno para visibilizar el lado más humano de quienes integran el equipo directivo, conversamos con él sobre su hogar, su visión de la Bogotaneidad y las tres grandes huellas que espera dejar en la ciudad.
Un papá presente y entregado
Al preguntarle quién es Juan Manuel fuera del despacho, su voz cambia y se llena de una calidez inmediata.
"Soy negro, afrocolombiano, chocoano y un padre felizmente casado desde hace diez años, con dos hijos: uno de siete y una de cinco", relata con orgullo.
Hijo único, confiesa que su mayor motor diario es el bienestar de sus hijos.
"Me identifico como un padre muy presente. Soy muy entregado a ellos y trato de dedicarles el mayor tiempo posible. Vivo por y para mis hijos".
Esa misma sensibilidad ha guiado su trayectoria profesional. Su interés académico siempre ha girado en torno a tres ejes: la mística, la desigualdad y el desarrollo. Para él, la administración pública no fue una elección al azar, sino una consecuencia natural de sus raíces.
"En el Chocó dependemos mucho de los recursos públicos; las decisiones importantes siempre se toman allí. Desde joven pensé que, para contribuir al desarrollo de mi territorio y de mi región, tenía que hacerlo desde lo público", explica.
La bogotaneidad: el orgullo de la diversidad
Uno de los pilares de la actual administración es el concepto de la Bogotaneidad, una apuesta que Palacios define como "de valientes" y que compara con grandes hitos de la cultura ciudadana en Bogotá.
"Acuñar conceptos es un gran reto innovador. Así como uno asocia a Mockus con la cultura ciudadana o a Peñalosa con la infraestructura, la Bogotaneidad es la gran apuesta de este gobierno para reconocer la diversidad de una ciudad donde convergemos personas de todas partes", afirma el subdirector.
Para Juan Manuel, este concepto materializa el derecho constitucional a la multiculturalidad.
"Es un llamado a que no solo quienes nacieron aquí se sientan orgullosos, sino también quienes han llegado a aportar al desarrollo de la ciudad. Ellos ya son bogotanos".
El legado: tres apuestas para transformar la realidad de las comunidades NARP
La gestión de Juan Manuel Palacios atraviesa una etapa clave: la implementación de las políticas públicas dirigidas a las comunidades negras, afrocolombianas, raizales y palenqueras. Con la mirada puesta en el futuro, el subdirector resume el legado que espera dejar en tres grandes apuestas:
Impacto económico y calidad de vida. Avanzar con firmeza en la implementación de políticas públicas que generen un impacto real y positivo en la economía y la calidad de vida de las familias NARP en Bogotá.
Fortalecimiento de la representación. Potenciar las capacidades de comunicación asertiva, la rendición de cuentas, el diálogo y la resolución de conflictos de las instancias de representación étnica ante el Distrito.
Ruta contra la discriminación. Institucionalizar la lucha contra el racismo y la discriminación étnico-racial en Bogotá mediante la creación e implementación de una ruta de atención integral.
Al finalizar la conversación, evocando la resiliencia de su tierra natal y el compromiso con el que educa a sus hijos y lidera su subdirección, Juan Manuel comparte la frase que define su temple y el de su comunidad:
"Desde donde vengo yo, la cosa no es fácil, pero siempre sobrevivimos".
Con la misma dedicación con la que ejerce la paternidad, hoy trabaja para construir una Bogotá cada vez más diversa, incluyente y libre de discriminación, donde todas las personas tengan las mismas oportunidades para desarrollar su proyecto de vida.
