Hablar de discapacidad conlleva a implementar los ajustes razonables necesarios para promover la participación de las personas con discapacidad en los diferentes contextos. En este sentido, es importante hablar de las políticas, prácticas y culturas inclusivas, las cuales son una serie de acciones que conllevan a la disminución de barreras y paradigmas, favoreciendo la participación y garantía de derechos de las personas con discapacidad.
Políticas Inclusivas
Obedece al marco normativo que soporta el cumplimiento de la atención de las personas con discapacidad.
Culturas Inclusivas
Corresponden a los valores y creencias que tiene el ser humano sobre sí mismo y sobre los demás.
Prácticas Inclusivas
Generar acciones para promover la participación de las personas con discapacidad en los diferentes contextos.
Existen distintos imaginarios y mitos acerca de las personas con discapacidad; por ello te invitamos a profundizar en su conceptualización en aras de disminuir paradigmas que se han evidenciado en la sociedad respecto a la atención de personas con discapacidad.
Mito
Las personas con discapacidad son “ángeles o niños eternos”.
Realidad
Las personas con discapacidad son sujetos de derechos; por ende, su participación debe darse en el marco de la inclusión social. Las personas con discapacidad tienen una determinada intensidad de apoyo dando alcance a su diagnóstico; a su vez, tienen habilidades y competencias, las cuales se promueven a partir de los ajustes razonables.
Mito
“La discapacidad es una enfermedad”.
Realidad
La discapacidad no es una enfermedad, ya que su diagnóstico es permanente y NO cambia.
Mito
“Una persona con discapacidad no puede ser independiente”.
Realidad
Una persona con discapacidad puede alcanzar la independencia y autonomía dependiendo del tipo de apoyo requerido y su intensidad, a través de la implementación de los ajustes razonables para fortalecer sus habilidades y competencias.





