Foto: Oficina Asesora de Comunicaciones
Con esta última entrega sobre el Pueblo Rrom o Gitano, la administración del alcalde Carlos Fernando Galán reafirma su compromiso con la lucha contra la discriminación que viven sus integrantes.
Bogotá, abril 30 de 2026. El reconocimiento de la riqueza cultural y ancestral del Pueblo Rrom o Gitano es una prioridad para Bogotá. Por esto, la ciudad manifiesta su orgullo por acoger a sus mujeres y hombres, quienes se han apropiado del ser y quehacer bogotano, y en donde han plantado unas raíces profundas, especialmente en Kennedy y Puente Aranda, a pesar de que su naturaleza les inclina a recorrer el mundo sin importar sus fronteras.
Un viaje constante que construye territorios
El nomadismo es un elemento distintivo de las gitanas y gitanos; el camino, como tal, es el destino y es territorio. Todos aquellos recorridos que históricamente han realizado para comerciar caballos, artículos de cobre y sillas, entre otros, son una expresión cultural por sí mismos.
Para el Pueblo Gitano, su territorio también está conformado por el tiempo, las relaciones y el viaje; es la libertad de tomar sus pertenencias y viajar a Cúcuta a vender sandalias; a Bello, Antioquia, para comercializar gorras. O dirigirse a Ecuador, a vender carros con buenos precios. El gitano es aquí y ahora y se consideran como originarios de Colombia y de Bogotá; todos y todas han adoptado la Bogotaneidad como parte de su esencia y su origen.
Esta flexibilidad se refleja, adicionalmente, en su inclinación a vivir el día a día, sin pensar en el mañana; si tiene para comer hoy, se alimenta sin preocuparse por guardar comida para el día siguiente. Su trabajo en diversos frentes como comerciantes, lectores de la mano y fabricantes de estructuras metálicas, entre otros, les ha dado los recursos para preparar alimentos e invitar a toda su Kumpania.
Una cultura de la palabra
Su lengua materna, el Romaní o Romanés, sigue siendo un factor de cohesión que revela su fortaleza como cultura milenaria.
Esta lengua tiene una particularidad y es su condición oral; la forma gráfica de representarla no cuenta con un estándar. Esto le ha permitido adaptarse a la forma de entenderla en las diversas latitudes en donde se registran descendientes del Pueblo Gitano. La influencia de las tías y tíos (denominación dada a las personas mayores) ha sido fundamental para su preservación.
En la actualidad, existen transformaciones en las dinámicas sociales del pueblo Rrom, incluyendo la interacción con personas no pertenecientes a la Kumpania. Estas dinámicas están mediadas por normas propias que regulan la pertenencia cultural, la transmisión de saberes y la integración, en el marco del respeto por la identidad y las tradiciones del pueblo conocida como la Kriss Romani.
El ciclo vital Rrom y el matrimonio
El matrimonio es uno de los eventos más trascendentales para este Pueblo. En él, juega una serie de factores como el compromiso y la evidencia de que los Rrom tienen un ciclo vital que se diferencia mucho de las sociedades no gitanas.
Los jóvenes de 14 o 15 años se dedican, normalmente, a lo mismo que hace cualquier persona de su edad: reunirse con sus amigos y amigas, practicar un deporte o compartir. Sin embargo, ya son aptos para casarse; y cuando eligen hacerlo, dejan de ser adolescentes y son consideradas personas adultas.
El procedimiento para establecer el compromiso se ciñe a lo que marca la tradición; si a un chico le gusta una joven de su pueblo, pide su mano en matrimonio y espera que ella acepte. En este aspecto, vale resaltar que la modernidad y las redes sociales permiten que las mujeres gitanas de ahora puedan conocer a sus pretendientes porque, años atrás, podían llegar a saber quién era su futura pareja el mismo día del matrimonio.
Esta pedida de mano se hace a través de mensajeros gitanos respetados en la Kumpania, quienes manifiestan esta intención a la familia de la joven y esperan el visto bueno de ella y sus padres. Esta decisión, libre y concertada, es fundamental para que su unión sea estable y primen el respeto y la fidelidad, características que distinguen a las uniones entre mujeres y hombres Rrom.
En caso de una respuesta positiva, empieza el proceso de interacción y conocimiento mutuo a través del té o Shayo, hasta llegar al momento de la petición formal de mano de la joven gitana, en la que se convoca a la Kumpania a una reunión con abundante comida y bebida, y en la que se establece lo que se pagará en compensación por la ausencia que ella dejará en su hogar para irse a vivir con su esposo.
Establecida la fecha de unión marital, el novio debe encargarse de todos los gastos: comprar los vestidos para él y para la novia; encargarse de adquirir la comida, la bebida, las flores y los presentes que se quieran dar a los invitados.
El conocimiento de los pueblos étnicos
Con esta última entrega sobre el Pueblo Rrom o Gitano, la administración del alcalde Carlos Fernando Galán reafirma su compromiso con la lucha contra la discriminación que viven sus integrantes, con la preservación de su cultura, el respeto de su cosmovisión y el reconocimiento de sus aportes a la diversidad y pluralidad de Bogotá.
En cada espacio de nuestra ciudad, seguiremos avanzando en la construcción de una sociedad que acoge y reconoce tanto a personas gitanas como de los pueblos Negro, Afrocolombiano, Raizal, Palenquero e Indígena. Con sus lideresas y líderes seguiremos fortaleciendo el trabajo conjunto y concertado que ha permitido construir políticas públicas y acciones afirmativas para su beneficio colectivo.