Fechas conmemorativas
Lady Riascos Orozco, símbolo de la lucha contra el racismo y la discriminación racial
Conozca la historia de Lady Riascos, personaje que rinde honor a la afrocolombianidad y a la diversidad en Bogotá.
Lady Joanna Riascos Orozco

Foto: Éver Mercado

Carlos Mario Ríos
26 de Mayo de 2026

Bogotá, mayo 26 de 2026. A finales de la década de los 90, la inseguridad, el auge de las pandillas y la crisis económica eran la constante en Aguablanca, en el nororiente de Cali, Valle. Por esta causa, y ante una oportunidad laboral que le surgió en Bogotá a su mamá, Lady Joanna Riascos Orozco no tuvo más opción que dejar atrás su ciudad natal para iniciar una nueva vida con sus cinco hermanos.

“Estoy en Bogotá desde el año 1999. De hecho, el 31 de mayo es nuestro aniversario. Este año cumplimos el aniversario 27 de haber llegado con nuestra madre”, expresó esta mujer afrocolombiana, quien colidera la estrategia ´Un Futuro sin Racismo´, que promueven la Dirección de Asuntos Étnicos y la Subdirección para Asuntos de Comunidades Negra, Afro, Raizal y Palenquera de la Secretaría de Gobierno para luchar contra la discriminación racial.

El encuentro con la capital

Una vez llegaron a esta ciudad desconocida, que sólo había visto por televisión, y con un clima muy diferente al característico calor de Cali, se instalaron en una casa lote en el barrio El Triunfo, Ciudad Bolívar, cuyo cuidado le fue asignado a su mamá. Sin embargo, aunque estaban huyendo de la violencia en la capital del Valle, el panorama no era muy distinto en Bogotá.

“No teníamos ni idea qué era lo que se vivía acá. Y la situación estaba muy fuerte. Y llegar a ese frío era difícil. Los niños más pequeños se enfermaron de los bronquios”, describe Lady y quien, para la época, tenía trece años. “La situación era complicada por una lucha por territorios. Quedamos en toda la mitad de la frontera”, señaló.

La etapa de formación académica 

A este panorama, se sumó el desafío de acceder a educación y salud. Lady tenía un problema médico muy delicado y no contaba con el beneficio de Sisbén. Su estado se agravó, pero logró recuperarse gracias a lo que califica como “un milagro de Dios”, de quien es muy creyente.

Poco después, a finales del 2000, su padre se unió al grupo familiar en la capital, y las cosas empezaron a mejorar. Ella y sus hermanos lograron ingresar al colegio y graduarse como bachilleres. Con este título en la mano, quedaba continuar el camino hacia la educación superior, a la que Lady accedió, inicialmente, como técnico en secretariado y, posteriormente, como estudiante de administración de empresas en la Corporación Unificada Nacional, CUN.

En esta época, además de enfocarse en su proceso académico se dedicó también a trabajos informales en diferentes oficios para su sostenimiento, estuvo en empresas de telefonía móvil y distribuyendo volantes; este último supuso un mayor esfuerzo para ella por las largas jornadas a pie y la exposición al sol.

No sabe cómo lo logró, pero en 2017 se graduó como administradora de empresas, aunque su situación no cambió radicalmente porque se siguió desempeñando en labores en las que le pagaban por el día; este dinero, muchas veces, no compensaba los tiempos y los extensos desplazamientos que debía realizar, pero no deja de estar agradecida por lo recibido en este lapso de su vida.

En este tiempo también creó, junto con sus amigas del colegio, una red de ayuda para las niñas que quedaron embarazadas en etapa escolar. “La metodología era que, a la que dio a luz, les dábamos una mudita de ropa, les recogíamos ropita de bebé y les llevábamos un pequeño mercado”, señaló.

Riascos agrega que, para que la ayuda fuera constante, “la mamá nos iba devolviendo la ropita a medida que se le iba quedando a ese bebé. Era un colegio con muchas situaciones, y ahí había varias niñas embarazadas desde los 12 o 13 años”.

Esta iniciativa fue observada por una persona que trabajaba con ella, quien le sugirió crear una fundación; este proceso no prosperó en ese momento, pero le sirvió para conocer a una mujer decisiva en su vida.

El encuentro con la consultiva Adiela Dagua

Lady recuerda que, estando en un evento masivo en Arborizadora Alta, conoció a la consultiva Negra/Afrocolombiana de Ciudad Bolívar, Adiela Dagua; le impactaron su liderazgo y carácter. Y con el fin de darle a conocer su proyecto, se acercó para presentarse. 

La señora Dagua le ofreció asesorarla, pero, en este proceso, se cruzó un hecho que afectó la vida en el mundo en todo sentido: la pandemia por el Covid 19. 

En el momento que se decretó la emergencia sanitaria, y con ello el cierre de gran parte de la actividad social y económica, Lady se quedó sin trabajo, al igual que sus hermanos. Sin embargo, la consultiva no la olvidó y la invitó a ayudarla en la organización de bases de datos de personas negras y afrocolombianas de la localidad para darles mercados.

Esta labor, que Lady llevó a cabo con sentido social, le sirvió para conocer la difícil realidad de muchas personas, que se debatían entre el desempleo y el desarraigo. “Yo no estaba en el proceso de repartir mercados, sino sólo de confirmar. Y era muy chistoso porque yo llamaba, iban y ayudaban a las personas, y en mi casa no había mercado; y esa cuadra era súper fuerte, la gente colgaba trapos rojos”, recuerda esta referente étnica.

Después de esta difícil época, cuando pasó lo más fuerte de la pandemia, tuvo la oportunidad de trabajar más cerca de la señora Adiela y a recibir formación sobre diversos aspectos técnicos, culturales y profesionales, Y, así, llegó su primera gran oportunidad en el Instituto para la Economía Social, IPES, lo que le permitió ejercer su carrera por primera vez como gerente de plaza.

En este camino, decidió prepararse más y se especializó en derechos humanos y a liderar el trabajo a nivel local. “Entré a ser representante de comunidades negras al Comité Local de Planeación, CPL, donde se dio la lucha por el presupuesto de la Línea de Inversión Étnica”, explicó la profesional. Esta labor la realizó con tanta vehemencia e intensidad que recibió amenazas contra su integridad. 

Sin embargo, en esos días sí tuvo una buena noticia: su organización, la que vislumbró desde el colegio, por fin obtuvo un estatus legal. “Se llama Tejiendo Identidad Intercultural, y estamos haciendo trabajo en red con las lideresas; poco se ve en el Distrito, pero lo tenemos muy bien organizado en Ciudad Bolívar”, aseguró.

Sembrando Semillas

La experiencia lograda en su trabajo social y en formulación de proyectos la llevó a la Secretaría de Gobierno, donde es una de las coordinadoras de la iniciativa ´Un Futuro sin Racismo´, que fue diseñada por un equipo de profesionales de la Dirección de Asuntos Étnicos; y el componente ´Sembrando Semillas´ representa la parte informativa y de sensibilización.

Con este proyecto han llegado a entidades públicas, colegios, comunidad en general y a estaciones de la Policía Metropolitana, con un mensaje de respeto a la diversidad étnica y a la pluriculturalidad de Bogotá. 

En lo relacionado con el trabajo con las autoridades de policía, encontraron un gran aliado en el laboratorio de paz, que pidió sensibilizar a todo el personal de esta institución en Bogotá. Para enfrentar este desafío, Lady aseveró que les tocó “crear tres equipos, y los resultados han sido muy gratificantes porque hemos descubierto unos talentos muy interesantes”.

Reivindicación del valor de los pueblos étnicos 

Estas son voces que se destacan en la ciudad por su trabajo a favor de los pueblos Negro, Raizal, Afrocolombiano y Palenquero, así como de las etnias en general.

El reconocimiento de la historia y el esfuerzo de mujeres como Lady ratifican la alcaldía de Carlos Fernando Galán como una administración que valora su diversidad étnica, y aún más en la conmemoración del Día de la Afrocolombianidad.

 

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