Foto: Miguel Ariza
Bogotá, julio 21 de 2026. Gretha Huffington May nació en Providencia, la isla vecina de San Andrés y Santa Catalina en el Caribe colombiano. En su área, que no sobrepasa los 17 kilómetros cuadrados, se evidencia la belleza de sus playas doradas y aguas cristalinas. Allí, tomaron forma los sueños de esta mujer raizal que estaba destinada a convertirse en ciudadana del mundo, pero sin olvidar su origen.
Su historia hace parte de las valiosas experiencias que ofrece la capital en el marco de la conmemoración del Día Distrital de las Mujeres Negras y Afrocolombianas, adoptado con el Decreto 295 de 2022, y que tendrá lugar este 25 de julio.
“Me considero una mujer empoderada que ha tenido la oportunidad de conocer, de viajar, de mirar y observar diferentes culturas; de aprender de ellas y enriquecerme” afirmó esta diseñadora de modas, creadora de Raizal Design, una importante firma de prendas y accesorios que nació durante su estancia en Ghana, África, y que le ha permitido convertirse en una referente para el Pueblo Raizal.
Inicio de su diáspora
Para Gretha, no era una opción negarse a la propuesta que le hicieron una pareja de turistas alemanes que visitaron el restaurante de sus padres en Providencia. Con solo 16 años, recibió una invitación para conocer este importante país europeo. En ese momento, estaba trabajando como mesera en el negocio familiar mientras decidía qué carrera estudiar.
Dio el sí para permanecer sólo tres meses pero, por vueltas de la vida, su estancia se extendió más tiempo, lapso en el que tuvo la oportunidad de estudiar.
“Me quedé cuatro meses y, en ese periodo, conocí a otra familia alemana que estaba integrada por niñas y niños que habían sido adoptados en varias partes del mundo. A ellos les dije que quería estudiar”, afirmó Huffington, quien logró dominar el idioma alemán y adaptarse a la cultura del país europeo para ingresar a la Universidad de Colonia.
“Entré a estudiar heilpädagogik; digamos que lo que más se le acerca acá en Colombia a esa formación es ´pedagoga terapeuta´, con enfoque en el trabajo con personas con discapacidad. Eso lo ejercí en el periodo que viví allá, en Alemania”, precisó.
El viaje a Ghana que dio origen a Raizal Design
Como su destino era recorrer el mundo, su travesía continuó en la República de Ghana, en el occidente de África. La vibración especial de este lugar, en el que confluyen una importante actividad económica basada en la agricultura, el turismo y sus lugares históricos, tocó el alma de Gretha a través de la moda.
“Viví tres años en Ghana, donde descubrí todo el tema de la moda y los textiles; aprendí patronaje, confección y manejo de máquina, y esto me dio la oportunidad de montar la marca Raizal Design”. Lo más valioso de esta nueva oportunidad, relata Gretha, fue que pudo combinar esta nueva actividad con el cuidado de sus dos pequeñas hijas.
“En Raizal Design”, agrega, “trabajamos de forma personalizada y sobre medida; no creamos volúmenes de prendas, pero sí se producen prendas de stock para cuando hay ferias”, aclaró esta emprendedora, quien regreso en 2014 al país para establecerse en Bogotá.
Un taller muy especial
Desde entonces, vive en un edificio en el nororiente de Bogotá, en donde también tiene alquilado un apartamento que le sirve exclusivamente como taller y bodega; es su refugio creativo. Allí, elabora los productos que buscan visibilizar su territorio, en aspectos como su fauna y flora.
“Mi taller es el lugar donde me siento más cómoda. Cuando veo las telas y empiezo a manipularlas siento que el estrés del cuerpo desaparece. Aquí, me siento feliz, rodeada de prendas ya confeccionadas y por tener un cuarto de patronaje y corte; además, en este espacio, tenemos un pequeño showroom (sala de exposición) donde se pueden observar y comprar las prendas que ya están listas”, describió.
Gretha se ha enfocado en recuperar la técnica del patchwork, que conoció por su bisabuela. “Con retacitos de tela se hacen cosas para el hogar. Yo la he innovado un poco y la he incorporado a las prendas”, señaló. Asimismo, destacó la línea de accesorios con la que busca reciclar o reutilizar residuos textiles que le van sobrando.
Sus creaciones le han permitido llegar, además del público en general, a personajes como las candidatas que representan a su tierra en diferentes reinados, “y vestir a personas como la embajadora de Colombia en Jamaica y al embajador de Colombia en Etiopía, Yeison Arcadio Meneses, además de Duane Stephenson, artista jamaiquino exponente del Reggae”, relató.
Trabajo con la administración
Su labor no sólo le ha permitido crear un nombre en el mundo de la moda; también se ha convertido en un importante referente de su pueblo en el Distrito, que le ha permitido trabajar de la mano con la Alcaldía Local de Usaquén en proyectos de visibilización de la cultura de su pueblo.
“Este año, por ejemplo, hicimos una obra de teatro llamada ´Lo que Somos. Una historia de raizales en Bogotá´. En este proyecto, fui la persona encargada de la dirección de arte y del diseño de los vestuarios para los actores. Fue todo un éxito”, describió.
Cabe resaltar que, en este punto, Gretha la atribuye un gran valor a este logro si se tiene en cuenta que se enfocaron en dar a conocer la cultura Raizal a través “de expresiones diferentes a la gastronomía, las danzas típicas, las narraciones de las historias de Anancy (la astuta araña representativa del folclor africano y del Caribe)”.
La relación de la mujer de los pueblos Negro, Afrocolombiano, Raizal y Palenquero con Bogotá
Después de doce años viviendo en la capital del país, Huffington considera que la ciudad es ahora más abierta que en años anteriores. “Bogotá es más incluyente; ofrece oportunidades que nos han llegado a nosotras como mujeres Negras, Afrocolombianas, Raizales y Palenqueras, y estamos aprendiendo también a abrazar esas oportunidades”, apuntó, aunque también resaltó que permanecen barreras estructurales que se deben desmontar.
En su caso, ella trabaja por fortalecer su marca y dejar un valioso legado a las futuras generaciones. “Quiero dejarles ese conocimiento y ese know-how (saber hacer) que he aprendido, a través de los años, a las personas interesadas, principalmente a mi población de la isla de Providencia”, el lugar que nunca dejará de alternar con su trabajo en Bogotá, y en donde desea montar una academia de diseño de modas en un futuro.
Mujer poderosa
Además de su gran proyecto, continuará con su formación de predicante en la Iglesia Luterana de habla alemán en Bogotá, que se extenderá por los dos próximos años, proceso en el que ya tuvo la oportunidad de hacer su primer discurso religioso.
Y, en algún momento, tal vez vuelva a retomar su proyecto de pintura y exaltación de la mujer: ´Mujeres Poderosas´.
“Este era un proyecto sobre las mujeres, las matronas, las mujeres afro y raizales; sobre las mujeres poderosas y empoderadas. Con un grupo de amigas artistas, alcanzamos a tener un borrador de qué era lo que queríamos hacer, pero no lo continuamos por diversas razones. Está en pausa, es algo que tengo ahí y que quisiera explorar más en algún momento”, puntualizó.
Hoy, desde su taller en Bogotá, Gretha Huffington sigue tejiendo mucho más que prendas: entre telas, colores y técnicas heredadas de sus ancestros, construye un legado para las nuevas generaciones de su pueblo.
Su historia demuestra que recorrer el mundo no implica renunciar al lugar de origen; por el contrario, puede convertirse en la mejor manera de honrarlo. Con cada diseño, y con cada proyecto cultural, reafirma que la identidad raizal se transforma, se comparte y se proyecta hacia el futuro.