Foto: Éver Mercado
Este ingeniero civil de profesión es un abanderado de la lucha contra la discriminación racial en el Distrito.
Bogotá, mayo 26 de 2026. Aunque su proyecto de vida se orienta a crear y diseñar proyectos de infraestructura para ciudades y áreas rurales como profesional en ingeniería civil, para Gilmar Andrés Cuesta Palacios, un joven que se auto reconoce como afro bogotano, la garantía de derechos de los pueblos étnicos también constituye una parte importante de su ser desde que era un adolescente de 16 años.
Esta convicción se fortaleció cuando inició sus estudios profesionales. “En la universidad, tuve una clase que se llamaba Derechos Humanos, en la que nos hablaron de la consulta previa”, señaló Cuesta, para quien se volvió fundamental darles una voz a los pueblos Negro, Afrocolombiano, Raizal, Palenquero, Indígenas y Rrom en las obras que se desarrollan en sus territorios. En este sentido, también valora las enseñanzas de la consultiva y lideresa Julissa Mosquera.
Y, sin saberlo, esta opción de vida le permitiría llegar a la Secretaría de Gobierno, en donde integra el equipo de la estrategia ´Un Futuro sin Racismo´.
Una parte del Chocó en la capital
Gilmar nació en la capital hace 33 años, pero conserva la herencia del Chocó, de donde son originarios su madre y padre. Junto a su familia preserva la tradición de Quibdó y de Andagoya, las ciudades que vieron nacer a su mamá y a su papá, respectivamente.
Sobre la llegada de sus progenitores a Bogotá, Gilmar relata que este traslado se debió a la profesión de su papá. “Él empezó a ejercer su profesión en el deporte por allá en 1980 y pico. Él era futbolista profesional”, explica este ingeniero, quien es uno de los hijos de Cerveleón Cuesta, reconocido exdefensor central de Millonarios, con el que fue campeón del fútbol profesional colombiano en los años 87 y 88.
“Considero que mi papá es una persona que, en su momento, representó al fútbol chocoano. Y siento que lo sigue representando”, manifestó Gilmar sobre su padre, quien, en la actualidad, se desempeña como director técnico en las divisiones inferiores del equipo azul; y, anteriormente, fue asistente técnico del equipo principal en la era de Alberto Gamero.
La Secretaría de Gobierno y la lucha contra la discriminación racial
En línea con su afinidad por el reconocimiento de los pueblos étnicos, Gilmar acompañó “el proceso de reformulación de sus políticas públicas en 2022, no como contratista de la Dirección sino como un externo; en este rol, me encargué de la recolección y análisis de datos”, señaló Cuesta Palacios, quien, posteriormente, hizo parte del tema de juventud en Fontibón y Antonio Nariño, antes de su llegada a la Dirección de Asuntos Étnicos en el año 2025.
En esta entidad distrital, es uno de los integrantes del equipo que sensibiliza a colegios, entidades públicas, autoridades y comunidad en general con la estrategia ´Un Futuro sin Racismo´, que trata sobre la importancia de reconocer el aporte de los pueblos étnicos y de la lucha contra el racismo estructural y la discriminación racial, la que ha vivido en diferentes momentos de su vida.
“En el colegio fui víctima, muchas veces, de racismo y discriminación. Y ver que todavía se repiten esas acciones de hace más de 10 años conduce a pensar que falta mucho para superarlo”, señaló este joven, quien lamentó que “aún hay personas a las que les cuesta aceptar las diferencias”.
Adicionalmente, considera que el racismo estructural “es uno de los más grandes problemas que enfrentan las comunidades étnicas y se debe continuar en la realización de acciones que permitan disminuirlo y, por qué no, eliminarlo del sistema”.
La importancia de las instancias de representación étnica
El reconocimiento del valor de esta diversidad a la que se refiere Gilmar se ha dado, en gran medida, gracias a las instancias de representación étnica.
“Hay que comenzar exaltando y mencionando lo que hace la consultiva distrital de comunidades Negras/Afrocolombianas, así como la Organización de Raizales Fuera del Archipiélago - ORFA, y el Kuagro Mona Ri Palenge Andi Bakatá (los Hijos de Palenque en Bogotá). Siento que hacen de Bogotá lo que significa a nivel de políticas públicas”, manifestó.
Este relato de vida refleja el orgullo de un hombre por su cultura, tradiciones y ancestralidad, y que se une a un sentir ligado a su Bogotaneidad. Y en el Día de la Afrocolombianidad, Gilmar Cuesta Palacios quiere hacer énfasis en que esta fecha es una conmemoración por la libertad de personas esclavizadas y no una fiesta.
Y para rendirle homenaje, con los demás integrantes del equipo de la Dirección de Asuntos Étnicos, seguirá llegando a entidades públicas y a distintos sectores sociales mostrando lo mejor de la diversidad de los pueblos que enriquecen la Administración Distrital.