La pastora Flor Marina Iza es una de las personas que lideran esta destacada iniciativa de la localidad de Engativá y que nació hace más de cinco años con el propósito de atender a poblaciones en situación de vulnerabilidad.
De manera silenciosa pero efectiva, el sector religioso sigue llegando a todos los rincones de Bogotá, donde siempre hay comunidades vulnerables que necesitan apoyo para subsistir y salir adelante. Uno de los casos más destacados en la ciudad es el de la Fundación para la Mujer Alfa y Omega Cre-ser, ganadora en la gala de reconocimiento Creencias que inspiran e impactan Bogotá, en la categoría Atención a la niñez. Este evento se llevó a cabo el pasado 4 de febrero.
Bogotá, 8 de abril de 2025. De manera silenciosa pero efectiva, el sector religioso sigue llegando a todos los rincones de Bogotá, donde siempre hay comunidades vulnerables que necesitan apoyo para subsistir y salir adelante. Uno de los casos más destacados en la ciudad es el de la Fundación para la Mujer Alfa y Omega Cre-ser, ganadora en la gala de reconocimiento Creencias que inspiran e impactan Bogotá, en la categoría Atención a la niñez. Este evento se llevó a cabo el pasado 4 de febrero.
Una de las lideresas de esta organización es la pastora Flor Marina Iza, quien, junto a Mabel Quiroga y Diana Iza, representa con fidelidad los valores de la mujer y es un ejemplo de compromiso social en la capital.
Sobre el reconocimiento recibido, Flor Marina expresó: “Fue una sorpresa y una bendición haber obtenido el primer puesto. El diploma y la placa que nos entregaron fueron un reconocimiento muy especial que nos motiva a seguir adelante con esta labor”.
Esta lideresa religiosa relata que la fundación nació hace más de cinco años con el propósito de atender a poblaciones en situación de vulnerabilidad. “Somos una fundación integral; atendemos a la niñez, habitantes de calle, recicladores y madres cabeza de familia en los barrios más apartados. También visitamos hogares de personas mayores que no reciben visitas de sus familias y les llevamos kits de aseo o artículos personales para suplir algunas de sus necesidades”, afirmó.
La Fundación cuenta con el apoyo de quince personas, siempre dispuestas a colaborar con las actividades de la organización, entre ellas los abogados Andrea Rodríguez y José Moreno, y la psicóloga María Florencia Iza, “quienes brindan asesoría legal y apoyo emocional a muy bajo costo”, agregó la pastora.
La congregación Aposento Alto, Alfa y Omega, a la que pertenece Flor Marina, tiene su sede en Engativá y ha extendido su labor a zonas como Ciudad Bolívar, Usme Centro, Usme Pueblo, Usme Veredas, Patio Bonito, Kennedy, La Igualdad, Unir (Engativá), San Cristóbal Norte y San Cristóbal Sur, así como en los barrios Santa Lucía y San Carlos.
Trabajo articulado con la administración
En cuanto a la labor conjunta con la Subdirección de Asuntos de Libertad Religiosa y de Conciencia de la Secretaría de Gobierno, la pastora destacó el apoyo que reciben de las funcionarias asignadas a la localidad de Engativá, a quienes describió como “mujeres diligentes y comprometidas, siempre presentes para acompañarnos en nuestras actividades y solucionar cualquier inquietud”.
Asimismo, resaltó el papel del Comité Local de Libertad Religiosa de Engativá, del cual su congregación hace parte desde hace dos años y medio. Esta instancia fue reconocida en la misma gala en las categorías Construcción de Paz y Liderazgo Local en Defensa de la Libertad Religiosa.
“En este comité, conformado por personas de diferentes denominaciones religiosas, hemos desarrollado un trabajo serio y colaborativo. Gracias a Dios, existe unión entre los participantes. Hemos organizado talleres, jornadas y conferencias dirigidas a la mujer y la niñez, y contamos con el respaldo del alcalde local, Víctor Hugo Huertas, quien nos ha expresado su disposición para colaborar con nuestra labor”, concluyó Flor Marina.