Alcaldía Local de Antonio Nariño
A partir de espacios de diálogo con los habitantes, se priorizaron soluciones orientadas a fortalecer la convivencia y recuperar zonas afectadas por problemáticas sociales.
Bogotá D.C., 28 de abril de 2026. En cumplimiento de las necesidades de la comunidad y avanzando en la recuperación de espacios, la Alcaldía Local de Antonio Nariño, en cabeza de la alcaldesa local Luisa María Ramírez Riascos, continúa fortaleciendo su gestión en el territorio con la entrega de una alarma comunitaria en el barrio 5 de Noviembre, una herramienta que se hacía necesaria para mejorar el bienestar del sector. Esta herramienta responde a las problemáticas de seguridad del sector, asociadas al consumo de estupefacientes y la presencia de habitantes de calle.
Esta acción se desarrolló en el marco de una mesa de diálogo y trabajo con la comunidad, realizada en el salón comunal del barrio, donde se dieron cita la alcaldesa local, la Policía Nacional y líderes comunitarios. El encuentro permitió avanzar en la escucha directa de las necesidades de los habitantes, especialmente en temas relacionados con la seguridad.
Uno de los principales ejes abordados durante este espacio fue la recuperación del corredor ambiental ubicado entre el centro comercial Centro Mayor y el canal Río Seco, un punto que, tras reiteradas solicitudes de la comunidad, ha sido identificado como un foco de riesgo.
Para la alcaldesa local, estos espacios de escucha son fundamentales, ya que permiten no solo identificar problemáticas, sino también dar respuesta a compromisos pendientes. En este caso, la entrega de la alarma comunitaria representa una acción concreta frente a una necesidad histórica del barrio, aportando al fortalecimiento de la percepción de confianza y a la recuperación de espacios clave como el corredor ambiental.
Adicionalmente, se priorizó la intervención de este corredor ambiental como una acción estratégica para mejorar el entorno, promover la convivencia y avanzar en la recuperación integral del territorio.
La seguridad, más que una herramienta, se consolida como un proceso que se construye desde la escucha, la presencia institucional en territorio y la participación activa de la comunidad.