Foto: Alejandro Zuluaga
El 8 de octubre Bogotá conmemora el Día Distrital de la Mujer Gitana, una fecha que reconoce el papel de las mujeres Rrom en la transmisión de saberes, la construcción de su identidad y su participación en la vida cultural y comunitaria de un pueblo con más de 1.500 años de historia.
Hablar de una mujer gitana en Bogotá es hablar de una historia que ha atravesado territorios, generaciones y transformaciones, pero que conserva en la palabra, la música, la danza, los saberes y las costumbres formas de expresar una identidad que también continúa transformándose.
El Día Distrital de la Mujer Gitana, establecido mediante el Decreto 607 de 2023, busca precisamente visibilizar sus tradiciones, costumbres, legado y saberes, así como reconocer sus aportes a la diversidad cultural de la capital.
Mujeres que mantienen viva una historia y construyen su presente
En el Pueblo Rrom, las mujeres cumplen un papel fundamental como transmisoras de conocimiento. A través de ellas se mantienen vivos saberes relacionados con el idioma romaní, los usos y costumbres, la danza, la música y distintas prácticas culturales.
También hay mujeres que se dedican a la lectura de manos, al diseño de trajes y a la creación de accesorios que representan su identidad.
La Shib Romaní, su lengua propia, es uno de los elementos que fortalece la identidad y la cohesión de la comunidad. Su transmisión ha estado ligada especialmente a la tradición oral y al conocimiento de las personas mayores.
La cultura también se expresa en la danza y la música, prácticas que se desarrollan en espacios familiares y comunitarios y que son transmitidas entre generaciones mediante la observación, la participación y la experiencia cotidiana.
Una presencia que también hace parte de Bogotá
De acuerdo con el censo poblacional del DANE, en Bogotá habitan cerca de 700 personas gitanas, de las cuales 45 % son mujeres.
Su relación con el territorio también está marcada por una historia de movilidad. Para el Pueblo Rrom, el territorio no se limita a un lugar físico, sino que está relacionado con el tiempo, las relaciones y los recorridos que históricamente han realizado.
Hoy, las mujeres Rrom hacen parte de la diversidad de Bogotá y contribuyen a la vida de la ciudad desde múltiples espacios y experiencias.
Una cultura que también enfrenta discriminación
La vestimenta tradicional es una de las múltiples expresiones de la identidad cultural del Pueblo Rrom. Para algunas mujeres, las faldas largas, los colores, los adornos y otros elementos tienen un significado cultural y pueden estar presentes especialmente en determinados espacios familiares, comunitarios y celebraciones.
Sin embargo, la identidad de las mujeres Rrom no puede reducirse a su vestimenta ni a determinadas expresiones culturales.
Asimismo, algunas mujeres Rrom han optado por no utilizar elementos de su vestimenta tradicional en determinados espacios públicos ante situaciones de discriminación, señalamientos o estereotipos.
Por eso, reconocer a las mujeres gitanas también implica hablar de los obstáculos que enfrentan y de la necesidad de avanzar en igualdad, reconocimiento y garantía de derechos.
En el marco de la Política Pública Distrital para el Pueblo Rrom y el CONPES 40, la Administración Distrital adelanta acciones orientadas al reconocimiento, la inclusión y la garantía de derechos de este pueblo.
Bogotá cuenta con una política pública proyectada para 12 años, estructurada en 14 líneas y 160 acciones, relacionadas con asuntos como salud, educación, cultura, justicia propia y visión ambiental.
Estas acciones deben continuar desarrollándose mediante procesos de concertación con el Pueblo Rrom, respetando su autonomía, su sistema normativo propio y su cosmovisión.
Este 8 de octubre, la Alcaldía Mayor de Bogotá, a través de la Secretaría Distrital de Gobierno, reconoce a las mujeres de las organizaciones PRORROM y Unión Romaní, así como a mujeres de diferentes generaciones, trayectorias y experiencias.
La conmemoración reconoce sus saberes y aportes culturales, pero también sus liderazgos, participación, autonomía, proyectos de vida y contribuciones sociales y comunitarias.
Porque reconocer a las mujeres Rrom es reconocerlas como protagonistas de su presente y como parte fundamental de la historia, la diversidad y la identidad de Bogotá.
¡Opre Rromá! ¡Vivan las gitanas!