Fotos: Karin Ninco
En Usme, la paz también se juega en la cancha. La Copa por la Paz e Integración Futsal, iniciativa enmarcada en el presupuesto participativo deportivo de la localidad y con el apoyo de la Alcaldía Local de Usme, busca convertir el fútbol sala y el fútbol de salón en escenarios de encuentro, participación y construcción de comunidad.
El proyecto nació de una necesidad identificada por los propios actores deportivos del territorio: contar con un espacio que reuniera a clubes y escuelas deportivas con proyectos sociales para competir de manera sana, fortalecer sus procesos y ofrecer a los jóvenes alternativas para aprovechar su tiempo libre.
“Queríamos crear un torneo que nos permitiera a todos los clubes y escuelas de la localidad que tienen proyectos sociales competir de forma sana y mantenernos lejos de la droga y la violencia”, explicó Erick Aldana, uno de los constructores de la Copa por la Paz.
La Copa busca generar encuentros entre las diferentes organizaciones deportivas de Usme y demostrar que la competencia puede convertirse también en una oportunidad para construir relaciones basadas en el respeto, la integración y la convivencia.
“Por eso el nombre Copa por la Paz, porque lo que queremos mostrar es que en Usme se puede lograr la paz sin generar conflictos con las diferentes organizaciones deportivas de acá”, agregó Aldana.

Como parte de esta apuesta por el deporte, se entregarán 800 uniformes a jugadores y profesores de los clubes participantes, junto con 80 balones destinados a fortalecer las jornadas de competencia y los procesos de formación deportiva que se desarrollan en la localidad.
Para Gabriel Rivera, profesional de Participación de la Alcaldía Local de Usme, estos espacios son fundamentales en un territorio con características diversas.
“Los espacios deportivos en la localidad son importantes porque Usme es la localidad más grande de Bogotá, es rural y es urbana. Eso nos ayuda a fomentar la integración con los jóvenes y los niños y, de esa manera, fortalecer la responsabilidad, la convivencia y la paz”, señaló.
La Copa por la Paz e Integración Futsal reafirma así que el deporte puede ser una herramienta para abrir oportunidades, fortalecer vínculos y construir convivencia. En Usme, las canchas se convierten en escenarios donde competir, compartir y trabajar juntos también significa aportar a la construcción de paz.
Porque en Usme la paz no solo se habla: también se juega.