Calles que cambian la vida en Ciudad Bolívar
Hay cambios que se notan apenas uno pone un pie en la calle.
Ya no hay que buscar dónde pisar cuando llueve. El barro deja de ser parte del paisaje. Vecinas y vecinos caminan con más tranquilidad y los carros pueden entrar y salir por donde antes hacerlo era difícil.
Eso es lo que está pasando en tres barrios de Ciudad Bolívar: Bellavista, Tres Reyes y El Tesoro, donde fueron rehabilitados 2.089 metros cuadrados de vías, con una inversión superior a $3.346 millones, para beneficiar a cerca de 1.500 habitantes.
No se trata de una sola obra. Son tres intervenciones que, aunque tienen sus propias dimensiones y características, terminan contando una historia parecida: calles que durante años hicieron parte de las preocupaciones cotidianas de sus habitantes y que hoy tienen otra cara.
Tres barrios, tres transformaciones
Bellavista 327 m² intervenidos. $466.266.108 de inversión. 700 personas beneficiadas.
Aquí la intervención incluyó excavación, cambio de redes de alcantarillado, construcción de terrazas e instalación de concreto para la vía y el espacio público. La obra se hizo en 8 meses.

Tres Reyes 1.112 m² intervenidos. $1.568.607.299 de inversión. 300 personas beneficiadas.
En este sector se realizaron trabajos de excavación, verificación de redes, construcción de terrazas e instalación de concreto para la vía y el espacio público. La intervención se hizo en aproximadamente 9 meses.

El Tesoro 650,3 m² intervenidos. $1.311.450.736 de inversión. 500 personas beneficiadas.
La intervención incluyó excavación, cambio de redes de alcantarillado, construcción de terrazas e instalación de concreto para la vía y el espacio público. Los trabajos se hicieron en aproximadamente 8 meses.

El cambio se cuenta desde la memoria
Para entender lo que significa una obra así, basta con escuchar a quienes llevan años viviendo allí.
José Gregorio Barrero habla de casi tres décadas en el sector. Su recuerdo de la antigua calle está asociado al barro, a las caídas y a las dificultades para transitar.
“Esto era un barrial, aquí no pasaba nadie, aquí la gente se caía”.
Ahora la frase que repite es otra:
“Ahorita se nos cambió la vida a todos”.
Celestino Barrero, quien también lleva cerca de 30 años en el barrio El Tesoro y fue uno de sus primeros habitantes, recuerda que cuando llegó no había agua, luz, ni una vía como la que hoy tienen.
Durante años, cuenta, que fueron las personas del vecindario quienes colaboraron para abrir calles. Por eso, ver la obra terminada tiene un significado especial.
“Ya la gente circula más por la calle porque ya se encuentra en mejores condiciones”.
Para otros habitantes, la transformación incluso llegó de manera sorpresiva.
Una vecina que lleva 14 años en el sector cuenta que no esperaba encontrarse con este cambio.
“Ya no tenemos barro y ahora sí tenemos: andenes, barandas y una vía en mejores condiciones”.
Del dato a la vida cotidiana
Durante la entrega de las obras, el alcalde local de Ciudad Bolívar, Diego Arenas, y el subsecretario de Gestión Local, Eduardo Garzón, acompañaron el recorrido por estos sectores.

“Esta es una obra que la comunidad había pedido y que durante mucho tiempo estuvo esperando. Esto se hace por y para la comunidad, y también es resultado del trabajo del alcalde local, Diego Arenas, que ha estado pendiente de las necesidades del territorio y de acompañar estas soluciones. Desde la administración del alcalde Carlos Fernando Galán, buscamos que los recursos y los impuestos se inviertan en lo que realmente necesitan los barrios”. Eduardo Garzón, subsecretario de Gestión Local.
La jornada también permitió encontrarse con quienes conocen estas calles, para escuchar a la comunidad e identificar sus necesidades y convertirlas en acciones concretas.
La intervención en estos tres barrios hace parte de las obras locales que adelanta Bogotá bajo la administración del alcalde Carlos Fernando Galán. Los datos son resultados, pero para quienes viven aquí, la transformación es: salir de la casa sin barro, caminar por el andén y sentir que, después de tantos años, la calle finalmente también es parte del barrio que soñaron.