Foto: Catalina Galán - Alcaldía Local de Puente Aranda.
Treinta y cinco años formando a través de la música. Esa es la historia que hoy celebra la Fundación Nacional Batuta y que, en Puente Aranda, también se ha construido durante más de dos décadas.
La celebración de este aniversario fue una oportunidad para reconocer el trabajo de Batuta y su aporte a la formación musical y al desarrollo de niños, niñas y jóvenes en todo el país.
En nuestra localidad, esta historia se refleja en el Centro Orquestal Puente Aranda, un espacio donde la música se convierte en una oportunidad para aprender, compartir y descubrir nuevos talentos.

Mucho más que aprender a tocar un instrumento
Cada ensayo y cada concierto son parte de un proceso que va mucho más allá de la música. En el Centro Orquestal, sus integrantes aprenden sobre disciplina, trabajo en equipo, responsabilidad y confianza, mientras encuentran un espacio para compartir con otros y desarrollar sus capacidades.
Para muchas familias de Puente Aranda, este lugar se ha convertido en un espacio especial, donde generaciones de niños y jóvenes han encontrado en la música una forma de expresar sus talentos y construir nuevos sueños.

Dos décadas de música, encuentro y transformación social
La alianza entre la Alcaldía Local de Puente Aranda y la Fundación Nacional Batuta demuestra que cuando se unen esfuerzos alrededor de la cultura, se pueden generar oportunidades que dejan huella en la comunidad.
Durante más de 20 años, el Centro Orquestal ha sido escenario de aprendizajes, encuentros y experiencias que han acompañado a diferentes generaciones de la localidad.
Hoy, al celebrar los 35 años de Batuta, también celebramos esta historia compartida y el camino que continúa.
Un camino que continúa
Desde la Alcaldía Local de Puente Aranda celebramos los 35 años de la Fundación Nacional Batuta y destacamos especialmente el camino que hemos construido juntos en nuestra localidad. Seguiremos impulsando iniciativas que acerquen el arte y la cultura a nuestras comunidades y que permitan que cada vez más niños, niñas y adolescentes de Puente Aranda encuentren en la música una oportunidad para desarrollar sus capacidades y proyectar sus sueños.