Fotografía: Jaír Méndez - Secretaría Distrital de Gobierno
“Muchos de los problemas que tenemos en convivencia surgen porque no sentimos a Bogotá como propia”, señaló Lina Lozada, subsecretaria para la Gobernabilidad y Garantía de Derechos, durante el primer día del Congreso de la Bogotaneidad, una jornada que reunió a representantes del Distrito, la academia, organismos internacionales y organizaciones sociales para reflexionar sobre cómo construir una ciudad más segura, incluyente y habitable.
La Universidad Javeriana fue el escenario de este encuentro, que puso en el centro de la conversación la relación de la ciudadanía con el espacio público y la responsabilidad compartida en su cuidado. A través de dos paneles, un relato sobre la prevención del acoso sexual callejero y una plaza con experiencias participativas, el Congreso invitó a reconocer que la ciudad se transforma con las decisiones institucionales y con los comportamientos cotidianos de quienes la habitan.
Las conversaciones abordaron desafíos como la seguridad, el sentido de pertenencia, el diseño urbano, la inclusión y la cultura ciudadana, mientras que las actividades en la Plazoleta Julio Carrizosa acercaron estas reflexiones a las experiencias de las personas y a las realidades de las localidades.
Un espacio público para que las personas puedan disfrutar
El primer panel, “¿Cómo es un espacio público que disfruto habitar?”, reunió a Lina Lozada, subsecretaria para la Gobernabilidad y Garantía de Derechos; Adriana Plata, del Programa de las Naciones Unidas para los Asentamientos Humanos (ONU-Hábitat); Pablo Bohórquez, del Laboratorio de Innovación del Gobierno de Chile, y Patricia Acosta, de la Universidad del Rosario. La conversación fue moderada por Alejandro Barrera, asesor del despacho de la Secretaría de Distrital de Gobierno.
Durante el encuentro se abordaron temas sobre las condiciones que permiten que las calles, los parques y las plazas sean lugares de encuentro, tranquilidad y convivencia, la importancia de reconocer las necesidades de las personas, incorporar enfoques diferenciales en las políticas públicas y diseñar espacios que respondan a las experiencias de quienes los habitan.
También se destacó el papel de la innovación pública, la tecnología, la participación ciudadana en la construcción de soluciones a los problemas urbanos y la incorporación de las experiencias de la ciudadanía que permiten identificar oportunidades de mejora y desarrollar respuestas más cercanas a las realidades de los barrios.
La conversación puso especial atención en los comportamientos que afectan la convivencia, como el racismo y el acoso sexual callejero, así como en la necesidad de promover entornos seguros, accesibles e incluyentes. El reto consiste en avanzar hacia una ciudad en la que las personas puedan disfrutar del espacio público sin que su seguridad o tranquilidad se vean comprometidas.

Fotografía: Jaír Méndez - Secretaría Distrital de Gobierno
¿Qué hacemos para que un espacio público funcione?
El segundo panel contó con la participación de Juan Manuel Prado, de la Cooperación Alemana ProMovis GIZ; Luis Felipe Calero, de Probogotá, y Diego Fernando Maldonado, director del Observatorio y Gestión de Conocimiento Cultural de la Secretaría Distrital de Cultura, Recreación y Deporte. La conversación fue moderada por Idaly Barreto, directora de Investigaciones de la Fundación Universitaria Konrad Lorenz.
El diálogo se centró en el diseño de experiencias, la cultura, el ambiente y la corresponsabilidad como elementos necesarios para que los espacios públicos respondan a las necesidades de la ciudadanía.
Entre los asuntos abordados estuvo la importancia de coordinar las acciones institucionales con la participación ciudadana y de promover compromisos para el uso, disfrute y cuidado de los espacios compartidos. La infraestructura es parte de la solución, pero su aprovechamiento también depende de las relaciones que se construyen en ella y de la responsabilidad de quienes la utilizan.
La conversación permitió destacar la necesidad de conectar el diseño urbano con la cultura ciudadana y la apropiación del espacio público, para que estos lugares sean escenarios de encuentro y convivencia.

Fotografía: Jaír Méndez - Secretaría Distrital de Gobierno
Moverse con libertad: una conversación sobre el acoso callejero
La programación también incluyó el relato “¿Cómo es un espacio público en donde podemos movernos con libertad?”, dedicado a la prevención del acoso sexual callejero y las nuevas masculinidades. Participaron Lina Lozada León, subsecretaria para la Gobernabilidad y Garantía de Derechos de la Secretaría Distrital de Gobierno; Natalia Giraldo, cofundadora de la organización No Me Calle, y Román Alexis Montoya, especialista en masculinidades de Hombres de Otros Cuentos.
La conversación abordó las situaciones que limitan la libertad de las personas en calles, plazas y otros lugares de la ciudad, así como la necesidad de desnaturalizar comportamientos que afectan la seguridad y la tranquilidad, especialmente de las mujeres.
La prevención del acoso requiere transformar conductas, promover nuevas formas de relacionamiento y asumir una responsabilidad colectiva para que las personas puedan recorrer y disfrutar Bogotá con libertad. Esta reflexión también invita a reconocer que la convivencia comienza con la manera en que nos relacionamos y entendemos el derecho a habitar la ciudad.

Fotografía: Jaír Méndez - Secretaría Distrital de Gobierno
La Bogotaneidad se vive en la plaza y en las localidades
La Plazoleta Julio Carrizosa se convirtió en un espacio de encuentro y de experiencias, donde las alcaldías locales de Bosa, Barrios Unidos, Teusaquillo y Puente Aranda, realizaron actividades dinámicas y juegos para acercar a la ciudadanía a la Bogotaneidad desde situaciones cotidianas.
Las propuestas abordan temas como la convivencia, los comportamientos ciudadanos, el reconocimiento de los lugares de Bogotá y la prevención del acoso callejero, que buscan que las personas pueden reflexionar sobre la manera en que sus acciones influyen en la vida colectiva y sobre cómo contribuir a relaciones más respetuosas en los espacios compartidos.
En esta misma plaza, el Rincón de Bogotaneidad de la Secretaría Distrital de Gobierno ofrece un espacio de diálogo con la ciudadanía para fortalecer el sentido de pertenencia por Bogotá. La invitación es a conversar sobre lo que significa compartir una ciudad, reconocer aquello que nos une y comprender que la convivencia requiere tanto el compromiso institucional como la participación de cada persona.
El Congreso de la Bogotaneidad acerca a la ciudadanía a reflexionar y permitir reconocer la importancia de los comportamientos cotidianos, el respeto por los demás y el cuidado de los espacios comunes.

Fotografía: Alejandro Agudelo - Alcaldía Local de Puente Aranda
Una ciudad compartida que se construye todos los días
El primer día del Congreso de la Bogotaneidad dejó una invitación a mirar la ciudad desde las experiencias de quienes la habitan.
También requiere escuchar otras perspectivas, identificar los comportamientos que afectan a las demás personas, reconocer la diversidad y asumir compromisos cotidianos con el cuidado de los espacios públicos.
La Secretaría Distrital de Gobierno se conecta alrededor de una idea: Bogotá se construye entre todos y todas.
Fortalecer la Bogotaneidad significa reconocer que hacemos parte de una ciudad compartida y que nuestras decisiones tienen un efecto en la vida de los demás.
Fotografía: Jaír Méndez - Secretaría Distrital de Gobierno