Foto: Sebastián Montaña
Un recorrido nocturno fortaleció la seguridad en entornos educativos, beneficiando a más de 900 estudiantes y priorizando acciones preventivas.
La protección de los entornos educativos sigue siendo una prioridad en el centro de la ciudad. Por eso, distintas entidades distritales y locales se articularon en un recorrido nocturno que partió desde el Colegio Panamericano y se extendió por sectores de Santa Fe y Samper Mendoza en Los Mártires, con el objetivo de reforzar la seguridad y la convivencia en zonas clave para la comunidad estudiantil.
Durante la jornada, en la que participaron equipos de Integración Social, Secretaría de Seguridad, el sector Educación y la Alcaldía Local de Los Mártires, se desplegaron acciones concretas en territorio. Entre ellas, recorridos preventivos, verificación de condiciones en el Colegio Bolivariano sede A, así como inspecciones a comercios cercanos y abordaje a habitantes de calle.
El ejercicio permitió evidenciar la realidad del sector: 14 habitantes de calle visualizados, de los cuales 12 fueron abordados por las entidades sociales; además, se identificaron 13 carretas, una estructuna no convencional y cuatro puntos críticos clandestinos que requieren intervención continua.
Uno de los resultados más destacados fue la intervención en tres instituciones educativas, beneficiando directamente a más de 900 estudiantes que asisten en jornada nocturna, quienes ahora cuentan con un entorno más vigilado y acompañado por las autoridades.
Sin embargo, el recorrido también dejó en evidencia retos persistentes, como fallas en el alumbrado público, la presencia constante de habitantes de calle y el funcionamiento de establecimientos nocturnos en zonas cercanas a colegios, factores que impactan la percepción de seguridad.
Estas jornadas no solo permiten actuar de manera inmediata, sino también ajustar estrategias para responder a las necesidades reales del territorio. El trabajo conjunto entre instituciones se mantiene como una herramienta clave para avanzar en la construcción de entornos más seguros, donde la educación pueda desarrollarse con mayor tranquilidad.
El mensaje es claro: la seguridad en los entornos escolares es una tarea compartida que requiere presencia institucional constante y el compromiso de toda la comunidad.