Fotos: Ever Mercado - nivel central
Hay historias que no se cuentan con cifras ni con comunicados. Se cuentan con escucha, con sensibilidad y con la capacidad de ponerse en el lugar de las demás personas. Esa es la forma en la que Laura Catalina Giraldo Pedraza entiende la comunicación pública.
Hoy lidera la Oficina Asesora de Comunicaciones de la Secretaría Distrital de Gobierno de Bogotá, pero su forma de comunicar no nació en una oficina. Nació escuchando historias difíciles, acompañando a víctimas del conflicto y entendiendo que, detrás de cada política pública, hay vidas reales que necesitan ser escuchadas.
En el marco del 8 de marzo (8M), Día Internacional de las Mujeres Trabajadoras, su historia también refleja el papel de muchas mujeres que, desde el servicio público, trabajan para construir una Bogotá más cercana, más humana y más consciente de las realidades de su gente.
Comunicar también es escuchar
La trayectoria de Laura Catalina Giraldo Pedraza ha estado marcada por un compromiso profundo con los derechos humanos, la memoria y la reconciliación en Colombia.
Antes de llegar a la Secretaría Distrital de Gobierno de Bogotá, trabajó en espacios donde la comunicación no era solo información, sino una forma de dignificar historias.
En la Consejería de Paz, Víctimas y Reconciliación, acompañó procesos para visibilizar las voces de quienes durante años fueron invisibilizados por la violencia.
En la Comisión de la Verdad, ayudó a tejer los relatos de un país que necesitaba escucharse para sanar. Allí comprendió que la comunicación comienza mucho antes de hablar: comienza escuchando.
Estas experiencias marcaron profundamente su forma de entender el servicio público.
Para Laura, comunicar también significa reconocer el dolor, respetar las historias y construir confianza entre las instituciones y la ciudadanía.
Una forma humana de liderar la comunicación pública
Dentro de la Secretaría Distrital de Gobierno, Laura Catalina ha impulsado una visión de comunicación más cercana a las personas.
Quienes trabajan con ella destacan su liderazgo basado en la empatía, el acompañamiento y el trabajo en equipo. Para ella, una oficina de comunicaciones no puede limitarse a producir contenidos: debe ayudar a que las instituciones se conecten con la realidad de la ciudad.
Su mirada es clara: una política pública solo cobra sentido cuando las personas se sienten representadas en ella.
Cuando una mujer que camina por Bogotá, una víctima que busca justicia o cualquier ciudadano que necesita respuestas siente que el Estado lo escucha, la comunicación cumple su verdadero propósito.

Una sensibilidad que viene desde casa
Antes de dedicarse a la comunicación, Laura exploró otros caminos profesionales como la medicina y la optometría. Sin embargo, una visita a la Universidad Externado de Colombia cambió el rumbo de su vida.
Su sensibilidad social, explica, viene desde su familia.
“Mis padres siempre me inculcaron el respeto hacia las demás personas. Nunca me he fijado en qué tiene alguien más, sino en que todas y todos somos iguales”.
Esa mirada se transformó aún más cuando empezó a trabajar con víctimas del conflicto armado.
“Cuando empecé a trabajar con personas víctimas del conflicto, la vida me dio una vuelta muy grande. Empecé a verlas no solo como víctimas, sino como sobrevivientes de una guerra cruel que ha vivido este país”.
“Nuestro país tiene mucho dolor”
Cuando se le pregunta qué le ha dejado su trabajo a lo largo de los años, su respuesta es directa:
"Me enseñó que comunicar no es solo dar un mensajes: es construir sentido, ordenar lo estratégico y hacer visible lo que puede transformar la vida de las personas.
Laura explica que su trayectoria le ha permitido conocer una Colombia que muchas veces permanece invisible.
“He tenido la fortuna de caminar por la línea de lo social y de los derechos humanos. Reconozco ese dolor, pero también valoro todo el aprendizaje, los retos y el trabajo en equipo”.
El legado que quiere dejar en la Secretaría Distrital de Gobierno
Cuando habla de legado, Laura Catalina sonríe y reflexiona.
“Lograr que lo social siempre marque la agenda de la Secretaría Distrital de Gobierno es una prioridad”.
También cree que la comunicación debe mantenerse cerca de las personas.
“Una oficina de comunicaciones se construye con la gente y para la gente. Debe ser un área cercana a todas las dependencias y, sobre todo, a la ciudadanía”.
Música, lectura y pequeños espacios para respirar
Fuera del trabajo institucional, Laura tiene dos grandes pasiones: la música y la lectura.
Disfruta desde un vallenato hasta los clásicos del rock y casi nunca se pierde un concierto. Siempre intenta guardar un pequeño ahorro para vivir la energía de la música en vivo.
En 2026 retomó otro hábito que le da tranquilidad: la lectura. En lo corrido del año ya ha leído más de cinco libros y dice que ese espacio le permite desconectarse de la rutina y encontrarse consigo misma.
Una frase que la acompaña todos los días
Laura comparte una idea que también guía su trabajo en la Secretaría Distrital de Gobierno:
“Todo comunica”.
La forma en que se dicen las cosas, las actitudes y la manera de tratar a las personas también hablan.
Pero hay una frase aún más personal que la acompaña siempre.
“Vive la vida un día a la vez”.
Un recordatorio permanente de que cada día es una oportunidad para escuchar, aprender y seguir construyendo una ciudad más humana.