Fechas conmemorativas
Mirna Casseres mantiene viva la herencia de San Basilio de Palenque en Bogotá
En el marco de la conmemoración del Día de la Mujer Negra/Afrocolombiana, Mirna Casseres, lideresa palenquera, reafirma su compromiso con la preservación de sus tradiciones y la lucha contra la discriminación racial.
Mirna Casseres - lideresa del pueblo Palenquero

Foto: Alejandro Zuluaga

Carlos Mario Ríos
28 de Julio de 2026

Bogotá, julio 28 de 2026. Mirna Casseres, lideresa y cofundadora del proceso político cultural palenquero en Bogotá, recuerda con nostalgia y emoción las ocasiones en que ha podido volver a pisar el suelo de San Basilio de Palenque, su lugar natal. 

Desde la mudanza familiar a Cartagena, y luego con su viaje a la capital para ejercer su profesión, ya son menos frecuentes las actividades de recreación y encuentro con sus familiares y amistades en este corregimiento del municipio de Mahates, Bolívar, y ubicado a una hora de la capital de este departamento del Caribe colombiano.

“Recuerdo el arroyo donde mi abuela siempre nos llevaba a lavar y a jugar. Creo que el arroyo es un lugar muy importante para los palenqueros porque allá van los Kuagros, que son las formas organizativas que tenemos”, señaló Mirna, referente de su comunidad en Bogotá y quien también rememora las idas a la finca a recoger maíz en las temporadas de cosecha.

Mirna, trabajadora social de profesión, administradora en salud ocupacional y especialista en gerencia de proyectos, hace parte del conjunto de mujeres a quienes Bogotá rinde homenaje en el marco del Día de la Mujer Negra/Afrocolombiana, en reconocimiento a su papel como lideresas y factor de cohesión social. 

“Las mujeres somos mediadoras; las mujeres parimos vida; las mujeres construimos. Además, somos las guardianas de nuestro saber”, afirma Casseres, quien labora actualmente en la Secretaría de Salud de Bogotá.

El primer pueblo libre de América

Los libros de historia recuerdan la proeza del líder africano Benkos Biohó, cuya valentía guio a la libertad a mujeres y hombres africanos que fueron esclavizados al servicio del yugo de la conquista española. 

Después de una rebelión, Biohó y su grupo encontraron un lugar casi oculto en las montañas que les sirvió como refugio y para iniciar una nueva vida. Era San Basilio de Palenque.

“Me siento súper orgullosa si hablo de Palenque como el primer pueblo libre de América y como el primer pueblo que dio un campeonato mundial a Colombia en el boxeo (con Antonio Cervantes, Kid Pambelé); como uno de los dos pueblos que tiene lengua criolla en Colombia (junto a San Andrés, Providencia y Santa Catalina) y como el primer pueblo donde se habló de paz”, expresó.

La casa de Palenque en Bogotá

Y así como Palenque tuvo a Biohó como su líder, la sabiduría de este territorio se edificó con la figura femenina de Wiwa, su esposa. Ella inspiró la existencia de un importante espacio de protección de la memoria y la ancestralidad de este pueblo en Bogotá, la Posá Wiwa.

“En nuestra historia, poco se habla de ese papel que tuvo la mujer en ese proceso de cimarronaje (denominación dada al esclavo africano que huyó de la esclavitud para formar palenques o quilombos)” señaló Mirna. Por eso, de la mano del Distrito, le dieron vida a un nuevo Espacio de Atención Diferencial para su pueblo en Bogotá, la Posá Wiwa.

“La Posá Wiwa es un lugar seguro, donde nos sentimos libres de hablar duro, cocinar lo que se nos plazca y donde podemos desarrollar nuestras manifestaciones culturales”, describió. 

Sus retos en la ciudad

Además de la preservación de sus tradiciones y cultura, la lucha contra el racismo y la discriminación racial se ha constituido en uno de sus principales objetivos, que busca materializar a través del aporte de los saberes de su comunidad a Bogotá y de contar con espacios institucionales de incidencia, en donde se reconozca el valor del pensamiento de las mujeres y hombres de su comunidad.

“Mi hija me decía: ´mamá, mi familia y yo somos de color café´. Yo le digo: ´sí, mi amor, porque tú eres palenquera´, aunque haya nacido aquí en Bogotá. Ella tiene tres años, todavía no sabe lo que es en plenitud; pero saber de esa historia de las mujeres que lucharon a la par de esos cimarrones en busca de esa libertad, contribuye a conservar nuestros usos y costumbres, es ejercer mi cultura al interior de mi casa”, señaló.

Un legado que trascenderá generaciones

Mirna no duda cuál será su legado: “quiero que me recuerden cómo una mujer lideresa que se dio la lucha al interior del proceso palenquero y con las demás etnias; quiero dejar un legado para las mujeres palenqueras, que no se rindan; que también es posible hacer incidencia en una ciudad tan grande”, precisó.

Por lo pronto, Casseres seguirá construyendo su historia de vida no solo a través de los espacios de diálogo y de concertación; también seguirá impulsando su emprendimiento de gastronomía palenquera con otras mujeres de su comunidad, en la que se encarga de preparar la comida salada, mientras los dulces, las cocadas, las alegrías y el enyucado quedan a cargo de sus socias.

“Para mí, la gastronomía es una expresión de amor hacia el otro; una expresión de preocupación de que no se acabe lo que aprendiste de tus abuelos y abuelas. Vale la pena hablarle a la gente de qué es la gastronomía porque permite que los demás conozcan de dónde vienes, tu territorio”.

Mientras impulsa el liderazgo de las mujeres palenqueras, contribuye al fortalecimiento de los espacios de participación y a la preservación de las tradiciones de su pueblo, Mirna Casseres demuestra que la identidad también se construye lejos del territorio de origen. 

Ella seguirá sembrando memoria, orgullo y sentido de pertenencia para que las nuevas generaciones conozcan la historia de resistencia de San Basilio de Palenque y mantengan vivo el legado de sus ancestros.

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