Foto: Alejandro Zuluaga
Desde su inauguración hace 66 años, la calle 26 o Avenida el Dorado se ha convertido en uno de los grandes hitos urbanísticos de la ciudad, que ha impulsado su modernización y permitido la expansión de la ciudad hacia el occidente. Su construcción le cambió para siempre la cara a Bogotá. Hoy repasamos su historia.
La avenida Jorge Eliecer Gaitán es una de las avenidas más transitadas y conocidas de Bogotá, pero paradójicamente muy pocas personas la conocen por este nombre.
Mejor conocida como la Avenida El Dorado o la Calle 26, esta importante vía fue concebida con el fin de conectar el centro de la ciudad con el Aeropuerto Internacional El Dorado Luis Carlos Galán Sarmiento
Construida entre 1952 y 1958 e inaugurada en 1959, durante el gobierno del general Rojas Pinilla, esta avenida refleja el interés que tuvo el presidente por el desarrollo de obras de infraestructura y urbanismo en Bogotá. Durante su construcción soportó muchos ataques de aquellos que consideraban que era una obra muy grande para una ciudad como Bogotá, que en aquel momento era pequeña y no tenía la cantidad de transporte público y carros particulares que tiene en la actualidad.
En las décadas de los años 60 y 70, Bogotá vivió importantes transformaciones sociales, políticas y urbanas. Durante esta época se da inicio al sistema de transporte público basado en buses, aunque sin planificación integral. La capital se consolidó como el principal centro poblacional del país, pasando de cerca de 1 millón de habitantes en 1960 a casi 3 millones en 1970. Esta explosión demográfica le otorgó un papel fundamental a la Calle 26, ya concebida como una avenida de doble calzada, con separador central y pasos a desnivel en algunos tramos. Fue durante esa época que se urbanizaron sectores como El Salitre y se desarrollaron complejos como la Ciudad Universitaria y el Centro Administrativo Nacional o CAN, otro de los proyectos insignia del gobierno de Rojas Pinilla.
Durante las décadas de los años 80 y 90 se empezó a fortalecer el carácter institucional de la avenida con la presencia de entidades públicas como ministerios, embajadas y organismos internacionales, lo que le otorgó el rol de “avenida del poder” del occidente capitalino.
Ya en el nuevo milenio esta vía inició su articulación, por medio de corredores exclusivos, con el sistema integral de transporte Transmilenio, lo que amplió la zona de cobertura, disminuyendo los tiempos de desplazamiento a un menor precio para la ciudadanía, y con ello se proyectó como eje estructurante de movilidad entre el aeropuerto y el centro de Bogotá.
Desde su construcción en 1952, esta Avenida ha rebosado de vida y ha visto pasar desde decenas de caravanas presidenciales hasta personajes ilustres como el papa Francisco o Juan Pablo II, pasando por las multitudinarias manifestaciones de aficionados que recibieron como “campeones” a los jugadores de la selección Colombia en 2014.
Hoy en día, la calle 26 es la más amplia de Bogotá. Su ubicación estratégica ha impulsado el desarrollo de proyectos que la han convertido en corredor de centros empresariales, zonas culturales, parques, edificios de vivienda y administrativos.
Aquí el arte también tiene un espacio importante, en el que cientos de artistas han encontrado el lienzo perfecto para exhibir sus obras y convertirla en el museo abierto más grande de la ciudad.
Así que no importa cómo la llamemos: Avenida Jorge Eliecer Gaitán, Avenida El Dorado o Calle 26, esta vía ha sido protagonista del desarrollo de la capital colombiana y es una gran representante de la Bogotaneidad y del empuje transformador que mantiene esta ciudad en evolución.