Lusimar Asprilla, lideresa que promueve la lucha antirracista desde lo colectivo

Lusimar Asprilla, lideresa que promueve la lucha antirracista desde lo colectivo


Lusimar Asprilla Morales ha dedicado su vida a reivindicar el valor ancestral de las comunidades étnicas, resaltando su riqueza cultural, académica, resiliencia y resistencia. Esta joven lideresa prefiere identificarse no como bogotana, sino como "orgullosa afrobogotana", destacando su profunda conexión con sus raíces. Su compromiso con los procesos socioculturales y organizativos ha sido una constante a lo largo de su vida.

"A lo largo de mi vida he aprendido, de la mano de los mayores y los jóvenes de las comunidades étnicas, la importancia de estos procesos para el desarrollo de la vida individual y colectiva", afirma Asprilla. Con entusiasmo, comparte su alegría por participar en iniciativas como la 'Fundación Niños, Niñas, Adolescentes y Mujeres Constructoras de Sueños', liderada por la cantaora y líder social Aurora Casierra Coime en Soacha.

Además, Lusimar tuvo el honor de contribuir en la redacción del capítulo étnico 'Resistir no es aguantar' para la Comisión del Esclarecimiento de la Verdad. Como internacionalista especializada en cooperación internacional y gestión de proyectos para el desarrollo, y actualmente estudiante de una maestría en Derechos Humanos, Lusimar comprende profundamente "las resistencias de las comunidades negras, afrocolombianas, raizales y palenqueras, y la necesidad de sanar las heridas coloniales que limitan la dignificación, reparación y equidad para estas comunidades".

Su trabajo en la Subdirección de Asuntos Étnicos de la Secretaría de Gobierno le brindó grandes satisfacciones, promoviendo el reconocimiento de la diversidad étnica y cultural en Bogotá. "Parte de este reto se logró gracias al camino recorrido por las organizaciones y autoridades étnicas, y al equipo que trabajó en logros como el Festival Étnico, la Casa Gitana de los Derechos del Pueblo Rrom, y la elección de las curules especiales étnicas de los Consejos de Juventud desde el diálogo intercultural e intergeneracional", expresa.

Para Lusimar, la lucha contra el racismo es esencial. Destaca el poder transformador del proyecto 'Museo Afro', liderado por el Museo Nacional de Colombia. "Tuve la oportunidad de aportar como asistente de investigación. La construcción de este museo es la esperanza de que las infancias puedan tener un presente digno que represente la reparación simbólica para las personas negras, afrocolombianas, raizales y palenqueras".

A pesar de las riquezas naturales y culturales de los territorios étnicos, Lusimar lamenta las altas necesidades básicas insatisfechas en lugares como Tagachí, Chocó, y San Martín de Loba, Bolívar, de donde son sus padres. "Cuando era niña, me encantaba ir a Tagachí y a San Martín de Loba. Son pueblos con gran valor sociocultural y ancestral, donde los ríos Atrato y Magdalena son la vida de estos territorios. Podíamos pescar, compartir y nadar. Pero es necesario fortalecer el acceso a agua potable, energía, internet y apoyar los procesos socioculturales en Tagachí para no perder su potencial", expresa con nostalgia.

Lusimar mantiene la esperanza de que el país entienda la importancia de romper con el racismo estructural y el trato colonial. "Tengo la firme convicción de que podemos lograr un país en paz si construimos desarrollo desde los territorios, apoyando los procesos comunitarios y de las organizaciones", concluye, inspirando con su visión de un futuro más justo y equitativo.

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21/06/2024