Lina Lozada, La lucha por la igualdad de género, más que sea del corazón, es un deber
En Bogotá, las mujeres no solo transforman la ciudad: la gobiernan, la cuidan y la lideran con determinación. En el Día Internacional de la Mujer, reconocemos su papel fundamental en la construcción de una sociedad más justa, equitativa y segura.
En Bogotá, las mujeres no solo transforman la ciudad: la gobiernan, la cuidan y la lideran con determinación. En el Día Internacional de la Mujer, reconocemos su papel fundamental en la construcción de una sociedad más justa, equitativa y segura. La Secretaría de Gobierno es un escenario clave donde esta transformación se materializa, y Lina Lozada, jefa de gabinete de la entidad, es una de las voces más influyentes en este proceso. Su liderazgo en la política de género y su compromiso con la participación ciudadana han sido clave para fortalecer los derechos de las mujeres en la ciudad. En esta entrevista, nos habla sobre su trabajo, los desafíos de la gestión pública y las estrategias que están cambiando la forma en que Bogotá entiende y garantiza la igualdad de género.
¿Quién es Lina Lozada?
R/ Soy politóloga con especialización en gobernanza pública territorial y actualmente curso una maestría en gobierno y gestión pública en América Latina. He trabajado durante años en temas de género y, en la Secretaría de Gobierno, asumo varios roles: soy jefa de gabinete, coordino el equipo de participación y lidero la estrategia de género de la entidad y de las alcaldías locales.
¿Cómo nace tu interés por los temas sociales?
R/ Desde el colegio tuve sensibilidad social. Creo que con eso se nace. Siempre me han indignado las desigualdades, las injusticias, y esa inquietud me llevó a estudiar mi carrera. Sin embargo, la vida misma me fue mostrando el camino.
Mis propias experiencias me impulsaron a levantar la voz y exigir mi derecho a elegir mi futuro sin limitaciones. La certeza de que las mujeres tenemos las mismas capacidades que los hombres, y que debemos ser tratadas en igualdad de condiciones, marcó mi camino. No se nace sabiendo de género, pero sí con la convicción de que la igualdad es un derecho. A lo largo de los años, he aprendido tanto de la teoría como de la experiencia de otras mujeres. Por eso, hoy tengo claro que la lucha por la equidad no es solo una causa del corazón, es un deber de todas y todos.
¿Cómo es trabajar en la Secretaría de Gobierno?
R/ Siempre he tenido el privilegio de trabajar en el Distrito y me apasiona la gestión pública en el ámbito territorial. La Secretaría de Gobierno es un lugar donde todo pasa y por donde todo pasa. Es una entidad de enorme responsabilidad, pero también de enormes oportunidades.
Aquí no hay días tranquilos. Quienes no han trabajado en la SDG difícilmente pueden imaginar la magnitud de los temas que manejamos. Desde la política y el diálogo social hasta la seguridad y la defensa de los derechos humanos, cada día es un reto, pero también una oportunidad de impactar la vida de las personas.
Desde tu visión. ¿Cuáles son los temas clave en la Secretaría de Gobierno?
R/ Se suele decir que la SDG es la secretaría de la política, y aunque es cierto, es mucho más que eso. Su componente social es inmenso: trabajamos con grupos poblacionales, garantizamos derechos humanos, abordamos problemáticas como la trata de personas y promovemos la participación política de las mujeres sin violencia. También lideramos estrategias como Goles en Paz y generamos espacios de diálogo para resolver los conflictos en la ciudad.
Uno de los mayores desafíos es visibilizar este trabajo desde un enfoque interseccional. Bogotá no se transforma solo desde la gestión política; se transforma en la cotidianidad de los barrios, en la defensa de los derechos de las mujeres y en la garantía de espacios seguros para todas y todos.

Como jefa de gabinete, lideras la política de diversidad de género. ¿Qué acciones están en marcha?
R/ Esta no es una tarea de una sola persona. Desde que llegamos, apostamos por un enfoque transversal y creamos una red de referentes de género en cada equipo: gobernabilidad, derechos humanos, gestión institucional, gestión local y desarrollo local. Esto cambia completamente la perspectiva.
No se trata solo de hacer acciones afirmativas o conmemorar fechas importantes, sino de garantizar que el enfoque de género esté presente en la planeación, en las metas, en los proyectos y en la formulación de indicadores. Cerrar las brechas de género implica asignar recursos y diseñar políticas públicas con un enfoque diferencial real.
¿Por qué es importante esta apuesta de género?
R/ Porque las brechas existen. Está demostrado que, en muchos sectores, una mujer puede hacer el mismo trabajo que un hombre y ganar menos solo por su género. Históricamente, las mujeres hemos sido excluidas de espacios de decisión y apenas hace unas décadas pudimos ejercer derechos básicos como el voto.
La violencia de género sigue siendo una realidad brutal: a las mujeres nos matan por el hecho de ser mujeres. Y eso es solo la manifestación extrema de un sistema que naturaliza la desigualdad. No podemos hablar de desarrollo si la mitad de la población sigue enfrentando barreras estructurales. Nuestra apuesta es transformar esta realidad con políticas de género que no solo sean discursos, sino cambios tangibles.
Un mensaje para la ciudadanía sobre tu trabajo en la SDG.
R/ La transformación de la ciudad es un esfuerzo colectivo. Es fundamental exigirle a los gobiernos, hacerles veeduría y demandar resultados, pero también asumir nuestra responsabilidad como ciudadanía.
Ser buenos vecinos, cuidar el espacio público, proteger a nuestros animales de compañía, ahorrar agua, no arrojar basura en la calle… todo esto es parte del compromiso con nuestra ciudad. Bogotá es nuestra casa, sin importar de dónde vengamos, y necesitamos cuidarla con el mismo amor con el que construimos un hogar.
¿Qué es lo que más te enamora de Bogotá?
R/ Su diversidad. Bogotá es una ciudad de muchas voces, de muchas culturas, de muchas formas de ser y de pensar. Es un lugar donde la diferencia es su mayor riqueza. Su gente, sus expresiones artísticas, su gastronomía, sus sonidos… Todo cambia según la hora, el lugar y con quién estés. Eso la hace única.