Bogotá, diciembre 3 de 2024. Para Marcela Angulo, joven afrocolombiana nacida en Bogotá y profesional en comunicación audiovisual y multimedios, el cine es magia.
Bogotá, diciembre 3 de 2024. Para Marcela Angulo, joven afrocolombiana nacida en Bogotá y profesional en comunicación audiovisual y multimedios, el cine es magia. Este encantamiento, afirma, radica en la capacidad del llamado “séptimo arte” para transformar escenarios y realidades. Esa fascinación nació cuando tenía 12 años, al asistir a una función de Sueño de una noche de verano de William Shakespeare, en el Teatro Colón. Quedó extasiada por las hadas de la historia y la belleza arquitectónica del lugar.
Este suceso, junto con la influencia de una familia aficionada al cine, la llevó a estudiar comunicación audiovisual y multimedia en la Universidad de La Sabana. “Mi tío padrino siempre me regalaba películas de los hermanos Grimm, y yo tenía un videocassette de Michael Jackson con Thriller, Bad y Remember the Time. Amaba verlo”, recuerda.
Sin embargo, faltaba un elemento fundamental que guiaría su carrera: el llamado de la cultura afrocolombiana. Aunque creció en Bogotá, disfrutando la diversidad cultural, los cerros orientales, la ciclovía y el centro histórico, su identidad estaba ligada a dos mundos. “Mi familia materna es mestiza, campesina, oriunda de la sabana cundiboyacense. Mi lado paterno es negro; sin embargo, fue solo siendo adulta que empecé a tener contacto con mi padre, nacido en Barbacoas, Nariño”, relata.
Un viaje a Buenos Aires, Argentina, para estudiar dramaturgia y escritura de guion cinematográfico, marcó un punto de inflexión en su proceso identitario. “En Bogotá me llamaban ‘morena’, pero en Buenos Aires comencé a ser reconocida como ‘negra’. Fue impactante”. Esta experiencia la llevó a reflexionar sobre el racismo, a investigar sobre discriminación y a conversar con su padre acerca del mestizaje y las categorías raciales impuestas durante la colonia.
Desde entonces, su obra explora lo racial: “Reflexiono sobre cómo influye en las experiencias de vida, la necesidad de identificarse y los procesos de sanación. Mi último documental también aborda esa creatividad que aún está por explorar”, explica.
“Medicina Científica Integrativa, el aporte del profe Héctor Antonio”: su último estreno
El más reciente trabajo de Marcela se titula Medicina Científica Integrativa, el aporte del profe Héctor Antonio. “El protagonista es Héctor Antonio Angulo, mi padre, un biólogo, neurofisiólogo y PhD en Biología y Neurofisiología, graduado en la Universidad Lomonosov de Moscú, cuando aún era la Unión Soviética”, comenta. “Volvió hace 35 años con el sueño de crear un centro de investigación científica que combinara sus conocimientos académicos con las prácticas de sanación de sus ancestros en Barbacoas”.
Sin embargo, su propósito ha enfrentado grandes obstáculos debido a las limitaciones estructurales en el Pacífico colombiano. Durante la pandemia, su enfoque en la medicina ancestral evidenció su impacto. “En Tumaco solo había una UCI. Mi padre y sus amigos crearon infusiones con entre 39 y 106 plantas, logrando reducir contagios de COVID y sanar a personas con enfermedades como cáncer, diabetes, migrañas y miomas”, señala Marcela, destacando el valor aún inexplorado de esta medicina.
El documental se estrenará el martes 3 de diciembre a las 10:00 p.m. en Señal Colombia. Esta producción se suma a una lista destacada de proyectos de Marcela, entre ellos la miniserie Bogoblack, exhibida en la Muestra Internacional de Mujeres Afro en Escena y en el Quibdó África Film Festival en 2021. También coordinó la Mesa de Narrativas Afro-Colombia para Paramount y ganó el premio Sorriso ASvis Documentari en el Festival Tulipani di Seta Nera en Roma, con su documental Pensar Sintiendo.
Además, fue directora asistente de la novela La Sustituta de RCN para Vix, y planea la producción de su ópera prima ´Amarse 10´, una obra que describe como “súper femenina” y basada en sus propias vivencias y las de sus amigas.
El fortalecimiento del cine afrocolombiano
Marcela asegura que hoy en día hay muchas personas afrocolombianas haciendo cine, aunque no necesariamente en el formato tradicional de largometrajes, sino en cortometrajes y miniseries que buscan representar la identidad negra.
En este contexto, está en negociaciones con Afroland TV, una plataforma estadounidense de contenido gratuito y exclusivamente afro. “Espero que esta puerta que estoy abriendo sea un puente para que más producciones afrocolombianas lleguen allí”, afirma.
Inspirada por figuras como Shonda Rhimes, creadora de series como Scandal y defensora de la representación racial en sus producciones, Marcela tiene nuevos proyectos en mente. Uno de ellos es un programa que combine la gastronomía y la cultura, enfocado en rescatar las frutas autóctonas del Caribe y el Pacífico, cuyo conocimiento se ha perdido. “Muchas frutas que los abuelos consumían ya no se conocen ni se cultivan. Quiero redescubrirlas y darlas a conocer” puntualizó.