La Candelaria y sus medios comunitarios y alternativos
La Candelaria es memoria viva, arte que resiste y palabra que transforma. Desde 1998 hasta hoy, más de una decena de medios comunitarios y alternativos han hecho del centro histórico de Bogotá un lagar de comunicación popular, cultura y participación.
La Candelaria es un territorio donde cada piedra, cada calle empinada y cada casa colonial guarda un relato que se resiste al olvido. En sus muros se dibuja la historia política, social y cultural del país, y en sus plazas habita una comunidad que, desde hace décadas, convierte la comunicación en un acto de memoria activa. La localidad vibra entre lo patrimonial y lo contemporáneo: teatro, arte urbano, turismo, movimientos sociales, juventudes, sabedoras y sabedores que preservan la tradición y diversas experiencias que conviven desde el centro histórico. Allí, los medios comunitarios y alternativos son esa voz que define a La Candelaria.
El recorrido por estas narrativas inicia con El Baluarte, periódico alternativo y comunitario TIC nacido en 1998. Un referente histórico del centro, que ha contado la vida de los barrios patrimoniales a través de narraciones de casas antiguas, museos, calles emblemáticas y procesos organizativos que sostienen la identidad local. Su compromiso con la justicia social, la memoria y la participación ciudadana lo consolida como un pilar de la comunicación comunitaria en la localidad.
En 2001 surge Prensa en Movimiento, un medio que, desde la comunicación popular, decidió visibilizar hechos, opiniones y miradas que rara vez aparecen en los grandes medios. Su apuesta por una perspectiva crítica y social lo convirtió en un escenario para el pensamiento alternativo y el debate público, fiel a su propósito de amplificar las voces que construyen país desde abajo.
Ese mismo año, el periódico Mi Barrio comenzó a tejer su historia desde Kennedy, con la convicción de narrar la vida cotidiana de la gente. Lo que inició como un ejercicio barrial fue creciendo con el tiempo hasta cruzar fronteras locales y llegar al Centro de la ciudad. Sus páginas recogen historias sociales, culturales, deportivas, económicas y ambientales que dialogan con toda la ciudad, llevando una voz nacida en barrio a múltiples territorios de Bogotá.
Tres años más tarde, en 2004, nació Sitio Bagatela, un medio alternativo que combina la cultura local con expresiones globales. Su creador, Juan Carlos Quenguan, ha tendido un puente entre la cultura colombiana y el universo del anime, el manga y la cultura pop japonesa. Durante años, Bagatela ha documentado celebraciones como la Fiesta de Reyes Magos en el barrio Egipto y eventos como el SOFA, convirtiéndose en un archivo vivo de expresiones culturales que atraviesan La Candelaria y la ciudad.
En 2009 aparece CandelariaTV.com, que transformó la forma de narrar el centro histórico. Su enfoque crítico y creativo aborda temas como la memoria, los derechos humanos, el arte, la cultura, el medio ambiente y las nuevas tecnologías. Desde cortos documentales hasta proyectos transmedia, pasando por fotografía 360°, drones y herramientas basadas en inteligencia artificial, su trabajo ha construido un valioso archivo audiovisual patrimonial y un espacio de formación en comunicación digital.
Desde hace más de catorce años, masmusica.fm emite su señal desde La Candelaria, pasa por Armenia y llega hasta Morelia, en México. De la mano de corresponsales, viaja por Europa, América del Norte y América Latina. Como medio comunitario, es reconocido por llevar la comunicación alternativa más allá de las fronteras. Cerca de 450.000 visitas acompañan cada mes sus transmisiones y su agenda informativa, que destaca el talento artístico, cultural y emprendedor del centro de la capital.
El camino continúa en 2017 con La Séptima Digital, una plataforma que se abrió paso como ventana comunitaria del periodismo local. Con noticias, crónicas, podcasts y contenidos digitales, recorre las calles de La Candelaria, Egipto y Belén, narrando la vida que transcurre entre lo histórico y lo popular. Además de informar, forma comunicadores populares que entienden el periodismo como una herramienta de transformación social.
En 2020 nació Proton Magazinne, un medio digital enfocado en la cultura alternativa y el entretenimiento independiente en Colombia y América Latina. Desde el centro de Bogotá, reconoce a La Candelaria como un epicentro musical y cultural, promoviendo artistas emergentes y proyectos creativos que difícilmente encontrarían otros espacios de difusión.
El espíritu colectivo del territorio impulsa en 2021 la creación de Lado B, una plataforma de periodismo comunitario alternativo que reúne profesionales de distintas disciplinas. Su mirada interdisciplinar permite narrar procesos sociales con profundidad, creatividad y una perspectiva ciudadana que fortalece los tejidos comunitarios del centro histórico.
Un año después, en 2022, aparece Uno Calle del Fantasma, un medio TIC conformado por jóvenes del Grupo Scout Guerreros de Asgard. Su trabajo se ha centrado en recuperar historias poco conocidas del centro histórico mediante podcasts, coberturas, documentales e investigaciones que capturan la esencia cultural y humana de La Candelaria. Su apuesta juvenil refresca la manera de contar el territorio.
Ese mismo año surge Visión Bogotá, un medio comunitario que articula memoria, participación ciudadana, cultura, derechos humanos y narrativas activistas desde los barrios del centro. Con un estilo emocional y resistente, sus crónicas, podcasts y transmisiones en vivo construyen comunidad y defienden la diversidad, la memoria colectiva y el derecho a habitar la ciudad.
En esta misma línea aparece Luces, Cámara y Comunicación, un proyecto con siete años de trayectoria que usa el arte, la comunicación y el audiovisual como herramientas de transformación social. A través de talleres, laboratorios, festivales, cine comunitario y proyectos colaborativos, ha formado a niños, niñas, jóvenes y comunidades, consolidándose como un espacio cultural con presencia en el CLACP, la Red de Medios Comunitarios y la Cinemateca de Bogotá.
En julio de 2022 comenzó a circular el Semanario Primera Línea, un medio que concibe la comunicación como vehículo del desarrollo democrático. Desde sus ediciones impresas con una circulación de 2.000 ejemplares hasta su alcance digital con cerca de 20.000 suscriptores, informa sobre la gestión institucional, los ministerios y la agenda regional de Bogotá, sin perder el vínculo con las comunidades.
En 2024, como parte de los procesos organizativos y de resignificación del territorio, nace Mi Barrio Egipto, un medio autogestionado que recoge las voces del emblemático barrio Egipto. Su plataforma digital visibiliza iniciativas locales, eventos comunitarios, proyectos pedagógicos y contenidos sobre memoria, patrimonio, arte y cultura. Liderado por habitantes del barrio, es testimonio del poder de la comunicación desde y para la comunidad.
En los años recientes se ha consolidado Bogotá Revive, un medio digital que promueve la cultura, el turismo, la participación ciudadana y los procesos comunitarios. Sus proyectos audiovisuales, campañas y contenidos revitalizan la memoria del centro histórico. Gracias a alianzas entre instituciones, artistas y gestores culturales, ha logrado amplificar iniciativas que transforman La Candelaria desde una narrativa positiva y contemporánea.
En 2025 nace Voz Kanay, un medio cultural que brota desde La Candelaria con la intención de fortalecer la expresión del territorio. A través del audiovisual, la narración colectiva y los procesos de formación en comunicación, abre espacio a las historias, los sueños, la identidad y los saberes de su gente. Cree en la palabra como herramienta de transformación social y en la cultura como puente para el encuentro y la memoria. Su huella se manifiesta con el surgimiento de nuevas voces.
Cada uno de estos medios sostiene la voz múltiple y plural de La Candelaria. Son plataformas que acompañan a la comunidad y a la institucionalidad, que narran la historia desde los muros antiguos hasta las nuevas tecnologías, y mantienen vivo el espíritu crítico, creativo y patrimonial del centro de Bogotá. Desde el papel, las redes sociales, los lentes de las cámaras y los micrófonos, estos proyectos comunican un territorio que se reinventa, que recuerda y que resiste. La Candelaria sigue latiendo como un faro cultural, siempre despierta, diversa y profundamente humana.