Foto de fondo de Bogotá acompañada de los logos oficiales de la Secretaría Distrital de Gobierno
La Alcaldía Mayor de Bogotá rechaza categóricamente los hechos que están ocurriendo a esta hora en la Agencia Nacional de Tierras (ANT), cuando un grupo de personas que hicieron parte de las comunidades que llegaron en el marco de la Minga Indígena Nacional, no permite la libre circulación, de manera consentida, de colaboradores de la institución, impidiéndoles salir o ingresar del lugar, generando una situación de afectación a su libertad e integridad.
Bogotá, D.C., 2 de mayo de 2025. La Alcaldía Mayor de Bogotá rechaza categóricamente los hechos que están ocurriendo a esta hora en la Agencia Nacional de Tierras (ANT), cuando un grupo de personas que hicieron parte de las comunidades que llegaron en el marco de la Minga Indígena Nacional, no permite la libre circulación, de manera consentida, de colaboradores de la institución, impidiéndoles salir o ingresar del lugar, generando una situación de afectación a su libertad e integridad.
“La Administración Distrital reconoce y defiende el derecho legítimo a la protesta pacífica, como una garantía democrática y constitucional. Sin embargo, ante los hechos que están ocurriendo en este momento en la ANT, rechazamos actos que vulneren los derechos fundamentales de otras personas, especialmente cuando se trata de cualquier forma de violencia”, manifestó el secretario de Gobierno, Gustavo Quintero Ardila.
Desde el momento en que se tuvo conocimiento de la situación, se activaron los protocolos de mediación y diálogo, con el acompañamiento de la Secretaría de Gobierno y la Personería Distrital, con el fin de garantizar la integridad de las personas presentes y restaurar el orden en las instalaciones del ANT.
El Distrito reitera su compromiso con la defensa de los derechos humanos, la convivencia pacífica y el respeto a las instituciones. Por tanto, hace un llamado a los líderes de las comunidades que llegaron en el marco de la Minga Indígena Nacional, a mantener abiertos los canales de interlocución y a evitar acciones que pongan en riesgo la vida, integridad y libertad de las personas.
Bogotá continuará trabajando por ser una ciudad en la que las diferencias se resuelvan mediante el diálogo, sin recurrir a la violencia ni a vías de hecho.