La ´abuela Pilar´, la partera que resalta el valor de las mujeres afro en el Distrito

Pilar Hurtado, mujer partera del Kilombo Yumma


Hace dos años, la señora Pilar Hurtado, conocida como ´abuela Pilar´, asistió el parto del hijo de una juez de la República, a quien le llevó el control de su embarazo. La funcionaria prefirió los servicios de esta mujer, originaria de Guapi, Cauca, para que el nacimiento de su futuro hijo estuviera rodeado de la sabiduría de la comunidad afrocolombiana y acompañado de los ritmos de la marimba interpretada por Plinio, el hijo de la partera. 

La ´abuela Pilar´, de 87 años, conserva su lucidez y capacidad física para atender el Kilombo Yumma, donde trabaja desde el 2009. Este lugar, habilitado por el Distrito, se dedica a la prevención de enfermedades mediante prácticas ancestrales y al tratamiento de afecciones como resfriados, ovarios poliquísticos y anomalías en la próstata, entre otros, utilizando plantas y hierbas. 

Yumma, en lengua suajili del África, significa ´diosa de la fortuna´, la fortuna de tener una buena salud; cubre las localidades de San Cristóbal y Antonio Nariño y es uno de los diez que hay en Bogotá.

Con voz pausada, la señora Pilar relata que trabaja en este kilombo desde 2015. En 2009, llegó a Bogotá huyendo de la violencia. “De Guapi salí correteada por guerrilla y paramilitares. Allá, era minera, agricultora, tenía un emprendimiento de artesanías y cosía ropa para hombres y para mujeres”.

A Bogotá, arribó afligida porque los esfuerzos de su juventud se perdieron por culpa de los actores armados ilegales. “Llegué sin conocer la ciudad. Estuve andando con unas señoras de Tumaco y, por medio de ellas, conocí a un grupo de personas que me consiguió este trabajo en el Kilombo”. Esto fue en 2015 y, desde entonces, se ocupa de hacerle seguimiento a los embarazos de las mujeres que la consultan para evitar cesáreas innecesarias.

“En el Kilombo no he podido recibir niñas y niños porque no tenemos el aval”, cuenta la abuela, pero asegura que, en el Cauca, recibió a más de cien recién nacidos, así como quince en las periferias de la capital. “Aquí, atendemos a las mujeres que deseen contar con el servicio, sea afro, mestiza, indígena, quien desee venir”, manifestó.

Además de ejercer este oficio, la ´abuela Pilar´ forma parte del consejo consultivo de la comunidad afro de la localidad de Antonio Nariño, en donde “le aporto mi conocimiento a la juventud; aquí se están perdiendo los saberes de nuestros ancestros”, aseveró.

En esta localidad, vive con uno de sus nueve hijos, Plinio, músico e integrante del grupo Identidad Pacífica, y quien se suma a su descendencia conformada por “39 nietos y más de 40 bisnietos que viven dentro y fuera del país”. 

Sus compañeras de trabajo aseguran que es la primera en llegar a trabajar y la última en salir; incluso, Julissa Mosquera, matrona del Kilombo, dice que la señora Pilar es “la más sabia de las mujeres y la más honesta; es la mamá que todos queremos tener al lado porque sus consejos son precisos, sin decir tantas palabras. Ella te ubica donde tú quieres llegar. Las circunstancias la convirtieron en líder en Antonio Nariño”, afirmó.

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23/05/2024