Desarme

El desarme en la ciudad surge de la preocupación del índice de muertes violentas a causa de armas de fuego, tanto en la ciudad como en todo el territorio nacional. La importancia de buscar el desarme en Bogotá surge como consecuencia del porte o la tenencia de un arma por parte de los ciudadanos convirtiéndose en un factor de riesgo de la violencia intencional y accidental. De igual forma, busca dar cumplimiento al Artículo 223 de la Constitución Política Nacional, en el que se contempla el “Monopolio de las armas en poder del Estado”.

Desarme ciudadano

 

Con el fin de lograr el desarme ciudadano, se realizan campañas de desarme ciudadano voluntario. Para lograr el desarme en la ciudad se han realizado diferentes acciones, una de ellas son las jornadas pedagógicas, tanto locales como colegiales, en las que se brindan herramientas para concientizar a las personas acerca del daño que se puede causar cuando se porta o se tiene un arma.

 

Otra forma de buscar el desarme ha sido la entrega voluntaria de las armas de fuego por los ciudadanos que las poseen. Ellos las entregan en forma voluntaria, libre y espontánea. Cada vez que un ciudadano entrega voluntariamente un arma de fuego, se establece con esa persona el pacto que esa arma jamás será disparada por nadie, ni siquiera por la fuerza pública legítimamente constituida, con el fin de no defraudar la confianza que los habitantes depositan en este acto de entrega.

La totalidad del material bélico recibido en las diferentes campañas de desarme  ciudadano, es fundido y con este se elaboran estatuillas alusivas a la paz.

 

Catorce campañas, más de cinco mil armas entregadas

Desarme ciudadano voluntario

A finales de 1996, la Alcaldía Mayor acogió la iniciativa del arzobispo de Bogotá, Monseñor Pedro Rubiano Sáenz, de cambiar armas por bonos para regalos de Navidad. Durante ese año y el siguiente se realizaron nueve campañas de desarme ciudadano Bonos por armas de fuego, con el apoyo de la British Petroleum Company, la Embajada de España y algunas empresas nacionales.

 

Hasta el momento se han recibido por parte de la ciudadanía de manera voluntaria 7.226 armas de fuego, 105.107 cartuchos de munición de diferentes calibres y 758 artefactos explosivos. En dieciocho campañas de desarme ciudadano.  El objetivo de buscar el desarme en el Distrito surge, porque el porte o la tenencia de un arma por parte de los ciudadanos se convierten en un factor de riesgo de la violencia intencional y accidental.

 

Jornadas pedagógicas de desarme


Con las Jornadas pedagógicas de desarme se busca sensibilizar a los ciudadanos sobre las consecuencias negativas que tienen el porte o tenencia de un arma de fuego. Una de las poblaciones con la cuales se trabaja son los estudiantes, en los que se busca concientizar respecto al daño que se puede causar cuando se porta un arma blanca o de fuego, ya sea hacia sí mismo o hacia los demás, el programa Vida Sagrada viene desarrollando desde el año 2001 Jornadas pedagógicas de desarme, en los colegios de la ciudad. Hasta el momento se han realizado 1.130 Jornadas pedagógicas de desarme colegial, en las que se buscó sensibilizar a los estudiantes sobre la importancia del desarme en la ciudad.

 

Para los ciudadanos en general, se realizan Jornadas pedagógicas de desarme a nivel local, en las que se pretende que las personas tomen conciencia de los resultados negativos por tener o portar un arma de fuego. A la fecha, se han realizado 100 jornadas a nivel local, llegando a 1.130.000 personas.

 

Balas recogidas en el programa de Desarme